GUATEMALA (AP) ? Víctimas de la guerra, defensores de derechos humanos y activistas protestarán el viernes frente al Congreso en rechazo a una resolución avalada por 87 legisladores que negó que en Guatemala haya habido un genocidio durante la guerra civil.
La decisión del Legislativo desató una ola de críticas especialmente de las víctimas, que calificaron la decisión de ofensiva, racista e ilegal.
El Punto Resolutivo del Congreso fue propuesto por el diputado Luis Fernando Pérez, amigo del exdictador Efraín Ríos Montt, quien fue condenado en mayo de 2013 a 80 años de prisión por genocidio y delitos contra los deberes de humanidad por la muerte de 1.771 indígenas ixiles a manos de soldados del ejército guatemalteco durante su gestión como presidente de facto entre 1982 y 1983. La sentencia fue luego anulada por la Corte Constitucional.
Guatemala vivió una cruenta guerra civil entre 1960 y 1996. El informe de la Memoria Histórica, elaborado por Naciones Unidas, dio cuenta que entre 1981 y 1983 en el país se cometieron actos de genocidio. El informe detalló que unas 245.000 personas murieron o desaparecieron en ese período.