CIUDAD JUAREZ, México (AP) ? Las autoridades detuvieron a dos hombres por su presunta participación en la masacre de ocho miembros de una familia en la localidad fronteriza norteña de Ciudad Juárez y anunciaron que un posible motivo del crimen es una deuda derivada de peleas de perros.
El homicidio el fin de semana ha sacudido al país debido a que tres de las víctimas eran niños.
El fiscal general de Chihuahua, Jorge González Nicolás, dijo que un tercer sospechoso ha sido identificado y se lo busca para detenerlo.
González dijo que los dos detenidos son trabajadores de la industria maquiladora y tienen 21 y 31 años.
El funcionario señaló que los sospechosos conocían a las víctimas y que se indaga una deuda por apuestas en peleas de perros como posible móvil del crimen.
Los ocho miembros de la familia fueron apuñalados el domingo. Todas las víctimas, incluidos los niños, tenían las bocas cubiertas con cinta adhesiva y estaban maniatados.
Ciudad Juárez se localiza en el estado de Chihuahua y es fronteriza con El Paso, Texas.
La detención de los dos sospechosos ocurrió horas después de que las autoridades ofrecieran una recompensa de 300.000 pesos (unos 23.200 dólares) a quien proporcionara información que permitiera dar con los responsables de la masacre.
El fiscal dijo que los dos hombres fueron detenidos por una investigación de las propias autoridades, por lo que nadie recibirá la recompensa.
Señaló que al parecer los atacantes eran visitantes frecuentes de la familia asesinada.
Siete de los muertos en el ataque pertenecían a la congregación de los Testigos de Jehová, de acuerdo con la oficina de información pública del grupo religioso en la ciudad de México.
Las autoridades han dicho que todo indica que se trataba de personas honestas y trabajadores y que la matanza fue un incidente aislado. Horas después del ataque se descartó que fueran víctimas del crimen organizado.
Los carteles del narcotráfico alguna vez convirtieron a Ciudad Juárez en una de las localidades más violentas del mundo, aunque los homicidios vinculados al crimen organizado han disminuido en los últimos años.
De acuerdo con estadísticas del gobierno federal, los homicidios alcanzaron su máximo en 2010 con 3.900 y han bajado continuamente hasta sumar 1.134 en los primeros nueve meses de este año.
El gobierno federal ahora reporta todos los homicidios dolosos en una sola estadística y no separa los relacionados con el narcotráfico.