BOGOTA, Colombia (AP) ? El gobierno colombiano reforzó la seguridad de los funcionarios que forman parte del sistema de restitución de las tierras que les fueron arrebatadas a los campesinos por los grupos ilegales, se informó el miércoles oficialmente.
Según Ricardo Sabogal, jefe de la Unidad de Restitución de Tierras, la medida fue tomada como consecuencia del asesinato la semana pasada de un topógrafo en el noroeste del país.
El topógrafo Robinson Álvarez Quemba, de 39 años, fue asesinado el 8 de julio en el municipio de San Roque, departamento de Antioquia y a unos 235 kilómetros al noroeste de Bogotá.
Un hombre de 67 años fue capturado como presunto responsable del homicidio. La policía ha dicho que no tiene elementos para asegurar que el asesinato de Álvarez estuviera relacionado con su trabajo en la Unidad de Restitución de Tierras.
La muerte del topógrafo "nos obligó a reunirnos con la fuerza pública y el ejército y tomamos medidas adicionales (como) fue el aumento de efectivos de la policía para reforzar y garantizar no sólo a los topógrafos sino a las personas que laboran en los 20 departamentos donde estamos trabajando", indicó Sabogal en conversación telefónica con The Associated Press.
En total se agregaron 400 policías a la seguridad de los funcionarios.
Según Sabogal, cerca de 1.200 predios han sido devueltos a sus legítimos y verdaderos propietarios en diferentes zonas del país.
Álvarez fue el primer funcionario del programa de restitución de tierras asesinado desde su inicio en 2011. Al menos seis reclamantes de tierras han sido asesinados, según cifras oficiales, pero activistas dicen que el número es mayor.