BRASILIA (AP) ? Una votación ajustada impidió que el diputado Jair Bolsonaro, la voz más enérgica contra los derechos de homosexuales en el Congreso brasileño, asumiera el miércoles la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara de Diputados.
Bolsonaro, quien presentó su candidatura sin apoyo de su Partido Progresista, obtuvo ocho votos en la elección del presidente de la comisión, contra 10 votos del legislador Assis do Couto, del gobernante Partido de los Trabajadores.
"¡Vencimos! La sombra inhumana de Jair Bolsonaro fue apartada de una vez de la comisión", comentó el diputado Jean Wyllys, primer legislador abiertamente homosexual del Congreso brasileño, tras la votación.
Horas antes Wyllys había advertido que un clima de descontento en la base de partidos que apoyan al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff podría reforzar alguna candidatura opuesta a la del Partido de los Trabajadores, pese a que existía un acuerdo entre todos las fuerzas para distribuir las jefaturas de comisiones de acuerdo con el tamaño de cada bancada.
El año pasado la Comisión de Derechos Humanos y Minorías fue presidida por el pastor evangélico Marcos Feliciano, quien convirtió el foro en una trinchera de oposición a los derechos de homosexuales.
Bajo el mando de Feliciano, la comisión intentó impulsar leyes que autorizan el tratamiento psicológico para "curar" la homosexualidad y para revertir una decisión judicial que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Bolsonaro había dicho que pretendía asumir la presidencia de la comisión para mantener ese tipo de agenda. "El pueblo está cansado de defender derechos de vagabundos, que es la especialidad del PT (Partido de los Trabajadores)", había dicho Bolsonaro a periodistas antes de la votación.
El legislador es también uno de los mayores defensores de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985 y ha rechazado activamente la investigación de los abusos a los derechos humanos cometidos en ese período.
Durante la presidencia de Feliciano, activistas de derechos humanos, raciales y de grupos homosexuales realizaron protestas constantes durante las sesiones de la comisión, lo que llevó al diputado a realizar sesiones a puertas cerradas.
Para el líder del Partido de los Trabajadores en la cámara baja, el diputado Vicente da Silva, el nuevo presidente de la comisión llevará el foro por un camino ético y que podrá apaciguar la comisión para retomar su agenda.