BUENOS AIRES (AP) ? Más de 3.000 agentes federales fueron desplegados el miércoles a la ciudad de Rosario en un inédito operativo con el propósito de desarticular bandas de narcotraficantes que desde barrios marginales libran una sangrienta guerra por el negocio de la droga y que la han convertido en la localidad con la mayor tasa de homicidios de Argentina.
Efectivos de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizaron más de 80 allanamientos simultáneos en villas miserias de Gran Rosario, cordón que bordea a la ciudad con el mismo nombre en la provincia de Santa Fe, a 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, se informó oficialmente. Unas 20 personas quedaron detenidas durante los procedimientos.
"Una vez desarticuladas todas las bandas y detenidos sus integrantes, las fuerzas federales quedarán instaladas por varios meses, como parte de una instancia de pacificación del territorio, hasta ahora bajo control de los narcos", dijo el ministro de Seguridad, Sergio Berni, en rueda de prensa.
El funcionario, que calificó el operativo como "el más grande en la historia argentina", confirmó que por orden de la presidenta Cristina Fernández, 2.000 gendarmes y prefectos permanecerán en Rosario por tiempo indeterminado.
Rosario ha sido apodada la "Medellín" de Argentina, en alusión a la ciudad colombiana, ya que se ha convertido en escenario de sangrientas peleas entre bandas de narcotraficantes por el control territorial de esta ciudad portuaria sobre las costas del río Paraná.
La ciudad registró en 2013 una tasa de 22 asesinatos cada 100 mil habitantes, cifra que triplica a Buenos Aires, el distrito más importante del país.
Según informes, el avance del narcotráfico en Rosario fue posible en parte por la complicidad de la policía local. Un ex jefe de la policía de la provincia de Santa fe y otros miembros de esa fuerza están detenidos y procesados por sus vínculos con narcotraficantes.
"Este megaoperativo conjunto se gestó con el claro objetivo de terminar con la impunidad para las bandas criminales que habían instalado en Rosario un sistema de terror y sangre", insistió Berni.
La misión de los agentes federales este miércoles se concentró en desmantelar los 'búnkers' instalados en zonas marginales de la periferia de Rosario. Así se denominan a los reductos desde los cuales se comercializa cocaína, paco y marihuana.
El despliegue inédito de fuerzas de seguridad se produce en momentos en que la población expresa descontento y preocupación por el aumento de la violencia en Argentina, fenómeno que se vincula con el avance del narcotráfico.