BUENOS AIRES (AP) ? Un sacerdote fue designado el viernes al frente del organismo oficial de lucha contra las drogas en Argentina justo en momentos en que la Iglesia Católica se ha convertido en una de las voces más insistentes sobre el peligroso avance del narcotráfico en el país.
La presidenta Cristina Fernández nombró al cura Juan Carlos Molina en titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), encargado de coordinar las políticas nacionales de lucha contra las drogas y las adicciones.
"Es una persona de amplia vocación de servicio, de experiencia y ha estado siempre al servicio de los pobres y humildes de nuestra tierra", dijo el jefe de gabinete de ministros, Jorge Capitanich, encargado de hacer el anuncio.
El nombramiento de Molina ocurre a pocas semanas de que los obispos argentinos emitieran un duro documento instando a las autoridades a tomar medidas urgentes para frenar el flagelo del narcotráfico. Los religiosos dijeron que de no ponerse un límite al crimen organizado, Argentina estaba llamada convertirse en "Colombia o México".
Según Capitanich, Molina "ya ha recibido el retiro de las licencias ministeriales...a los efectos de poder ejercer esta responsabilidad".
Agregó que la presidenta instruyó al nuevo funcionario a encarar la problemática de la drogadicción "desde una óptica totalmente diferente" y detalló que "será una mirada cualitativamente diferente en lo sistémico y territorial, pero con una amplia participación social y ciudadana". Con este objetivo, serán consultadas la Iglesia Católica y las distintas Iglesias Evangélicas, como así también otros cultos que trabajan en la recuperación de adictos.
"La política que impulsará el gobierno, será una política muy activa para cuidar a nuestro rebaño", dijo Capitanich.
Molina, según detalló el jefe de gabinete, ha tenido experiencia en el terreno de la asistencia social en zonas empobrecidas del país y también en Haití.