BOGOTA, Colombia (AP) ? El presidente Juan Manuel Santos y el fiscal general Eduardo Montealegre anunciaron el jueves que serán demolidos aquellos locales como casas donde se determine que son expendios de drogas para consumidores, conocidos como "ollas".
Esas "ollas" suelen estar en zonas marginales donde indigentes ocupan viejas casas y locales comerciales, algunos abandonados, donde consumen, pero también venden drogas a nivel minorista o lo que la policía colombiana denomina "microtráfico", que señala es parte del problema de criminalidad como extorsiones y robos.
Desde el año pasado, Santos ordenó a los cuerpos policiales intervenir u ocupar al menos medio centenar de esas "ollas" en todo el país.
Pero ahora Santos anunció en el palacio de gobierno y en compañía del Fiscal General y el director de la policía nacional, general Rodolfo Palomino, que esos locales, como casas, serán destruidas a partir de mañana.
Se han identificado al menos 322 de esos locales del "microtráfico" en todo el país y al analizar su situación se determinó que si derrumban o "destruirlas literalmente, demoler las casas donde operan...pues vamos a poder darle a la raíz de esas mini estructuras (de narcotráfico) que están causando tanto daño", dijo Santos en una intervención en la sede de gobierno. No respondió preguntas.
"La orden que hemos dado (a los comandantes de la policía) es que procedan a demoler esos sitios...y a partir de mañana en la madrugada ustedes van a ver a lo largo y ancho del territorio la demolición de estas casas que sirven de expendio", añadió el mandatario.
En Bogotá serán al menos cuatro distintos locales los que serán demolidos en zonas del sur capitalino, en Medellín, segunda ciudad del país, otras dos, y en Cali, tercera localidad colombiana, otras dos, según dijeron los comandantes de policía de esas ciudades en una teleconferencia con el mandatario y transmitida en vivo por la página de internet de la Presidencia.
El mandatario, que está en campaña electoral por su reelección en los venideros comicios del 25 de mayo, advirtió a posibles dueños de algunas de esas casas y locales que estuvieran prevenidos porque si no podían justificar a quién le habían alquilado o arrendado, "se van a quedar sin nada".
Pidió además la colaboración de la ciudadanía para que informara a las autoridades sobre nuevos locales que surjan porque "seguramente los criminales van a querer volver a construir esa estructura en algún sitio de las ciudades donde los vamos a afectar".