Los cuerpos fueron rescatados en Puerto Leguízamo, un poblado ubicado en la Amazonía colombiana, donde se accidentó el 23 de marzo el Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) con 126 personas a bordo. Luego, fueron trasladados a Bogotá para el proceso forense.
Al menos 15 cuerpos de víctimas fueron identificados mediante el cotejo de muestras genéticas tomadas a los familiares, según el instituto.
A medida que fueron identificados, los cuerpos fueron entregados a los familiares en sus respectivos lugares de origen; algunos fueron trasladados por vía aérea, para rendirles honores militares.
La ciudadanía realizó vigilias para honrar a las víctimas y la cúpula militar en una ceremonia religiosa en la que se mostraron las fotografías de los fallecidos.
Las causas del siniestro aún siguen en investigación, aunque las autoridades han descartado que se tratase de un ataque de grupos armados ilegales.
El avión se estrelló poco después de despegar a sólo 1,8 kilómetros de la pista del aeropuerto. Tras estrellarse, se incineró y la comunidad vecina fue la primera en acudir a la emergencia. Sobrevivieron 57 miembros de las fuerzas armadas.
El Hércules, fabricado en 1983, recogió a las tropas del ejército para transportarlas y se dirigía a Puerto Asís, un poblado cercano ubicado en el mismo departamento de Putumayo, que limita con Ecuador y Perú.
Tras el accidente, que reavivó un debate sobre el estado de la flota aérea en uso de las fuerzas militares, la Fuerza Aeroespacial defendió el sábado la continuidad de las operaciones con los Hércules asegurando que continúan sirviendo para transporte de personal, carga y paracaidismo a gran altura.
FUENTE: AP