
La foto, en la que está con su piel rosada, sus largas garras, los bigotes desparejos, pero una sonrisa radiante, hicieron de Leah una estrella. La imagen fue rápidamente compartida por miles de personas en las redes sociales.

El interés por ella aumentó cuando se conoció su historia. El fotógrafo es un guardabosques del Parque Victoria, de Melbourne, que la rescató tras encontrarla en la bolsa de su madre, que yacía muerta luego de que un automóvil la atropellara.

