En medio del desespero y la indignación, Esperanza Álvarez saca fuerza todos los días para calentar el agua de su nieta de tres años, y trasladarla al baño por un estrecho pasillo, esquivando obstáculos bajo el temor de un accidente doméstico.
Álvarez es una de las decenas de inquilinas que viven con niños en el Complejo de Apartamentos Bella Luna, en el 1245 del oeste y la calle 24, en Hialeah, que desde hace tres meses no reciben agua caliente, después que una pieza del tanque de bombeo del calentador de agua, valorada en 20 mil dólares, sufrió severos daños.
El complejo de dos sectores y casi un centenar de apartamentos también exhibe deficiencias estructurales, y abandono. Niños que montan bicicleta en el patio central recogen y botan las bolsas de basura, en tanques que suelen estar atestados de desperdicios y con mal olor.
En medio de una amenaza de desalojo, Argelio Rodríguez comenzó a mudarse después de vivir durante tres meses sin electricidad porque los paneles estaban fuera de códigos.
En las últimas semanas, su situación mejoro gracias a la solidaridad de los vecinos que le regalaron el suministro eléctrico a través de estas conexiones externas.