Hace un año exactamente hoy en Hialeah lo que parecía un tiroteo lamentablemente común y corriente, terminó por convertirse en la peor masacre que recordará la ciudad más hispana del país.
Un hombre atormentado, asesinó a sangre fría a varios vecinos, y luego empezó a disparar a mansalva desde el balcón de su apartamento. Lo más asombroso se supo después: que la madre del asesino había llamado horas antes al 911 pidiendo ayuda para ella y para su atormentado hijo.