En un comunicado conjunto, las partes explicaron que el proceso de tránsito hacia las zonas especiales incluye los efectos jurídicos de una ley de paz que permite la “suspensión de órdenes de captura, incluidas aquellas con fines de extradición”, para que el proceso de ingreso “se lleve a cabo de la manera convenida”.
Se trata del avance de un plan que fue anunciado desde diciembre para concentrar a los alzados en armas que no se llegó a concretar. En el nuevo intento, las partes anunciaron que el ingreso de los ilegales se daría el 25 de junio.
Las zonas de ubicación temporal son una figura que está siendo usada por el gobierno para que se asienten miembros de grupos ilegales temporalmente cuando participan en procesos de tránsito a la legalidad, en este caso ubicadas en Tierralta y Belén de Bajirá, municipios de alta influencia del Clan del Golfo que se ubican en los departamentos de Chocó, en el este, y Córdoba, en el norte del país.
En una resolución reservada expedida por el gobierno nacional a finales de abril y divulgada por la prensa local el viernes resuelven avalar la suspensión de órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, incluido su máximo cabecilla Jobanis de Jesús Ávilladiego, alias “Chiquito Malo”, con miras a que se concentren en las zonas especiales.
“Chiquito Malo” es solicitado en extradición por Estados Unidos para que responda por delitos asociados con el narcotráfico. En febrero, el gobierno colombiano aseguró a la administración de Donald Trump que se concentraría en ubicar y “neutralizar” a tres grandes cabecillas de grupos armados en Colombia, incluyendo al del Clan del Golfo, lo que provocó una crisis en la mesa de negociación que se superó poco después.
El Clan del Golfo fue designado el año pasado por el gobierno estadounidense como una “organización terrorista”, al considerar que es "violenta y poderosa con miles de miembros” cuya principal fuente de ingresos es el tráfico de drogas, además de la minería ilegal.
Se trata del grupo en armas más numeroso del país que las autoridades calculan tiene más de 9.000 integrantes, que se unió en septiembre del año pasado a la política de “paz total” del presidente Gustavo Petro, primer presidente de izquierda del país.
Paralelo a la negociación han continuado los enfrentamientos con las fuerzas militares. La víspera, los combates en Antioquia, en el noroeste, con el Clan del Golfo dejaron dos soldados muertos y dos más heridos, según el Ejército.
FUENTE: AP