En un juicio que se prevé que dure meses, el sospechoso enfrenta cargos por provocar una explosión, dañar bienes, interrumpir un servicio público y ser “cómplice de crímenes de guerra” por atacar infraestructura civil, según la fiscalía.
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SUSCRIBITEHAMBURGO, Alemania (AP) — El juicio a un exmilitar ucraniano por las explosiones submarinas de hace cuatro años que dañaron los gasoductos Nord Stream, que conectan Rusia y Alemania, en lo que se considera uno de los mayores actos de sabotaje en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, comenzó el miércoles en Alemania.
En un juicio que se prevé que dure meses, el sospechoso enfrenta cargos por provocar una explosión, dañar bienes, interrumpir un servicio público y ser “cómplice de crímenes de guerra” por atacar infraestructura civil, según la fiscalía.
De acuerdo con las normas alemanas de privacidad, el sospechoso será identificado en el tribunal únicamente como Serhii K., aunque en los procedimientos de extradición en Italia se le nombró públicamente como Serhii Kuznietsov.
Aunque observadores internacionales culparon inicialmente a Moscú, los investigadores han examinado cada vez más las versiones de que agencias de seguridad estatal ucranianas podrían haber estado implicadas, pese a que Ucrania considera a Alemania uno de sus aliados más cercanos.
El juicio del sospechoso, quien se cree era el presunto cabecilla del ataque, se celebra bajo estrictas medidas de seguridad en el Tribunal Superior Regional Hanseático de Hamburgo.
Más de 100 representantes de medios de comunicación de todo el mundo, incluidos Reino Unido, China, Francia, Ucrania y Rusia, han sido acreditados para cubrir el caso, según el tribunal.
Manifestantes proUcrania se congregaron fuera del juzgado mientras los asistentes entraban al edificio, levantando pancartas y carteles con mensajes como “Rusia es una terrorista” escrito en rojo.
Según la acusación, el acusado presuntamente participó en provocar las explosiones del 26 de septiembre de 2022 que dañaron los gasoductos construidos para transportar gas natural ruso a Alemania bajo el mar Báltico.
En ese momento, los países europeos maniobraban para reducir su dependencia de las fuentes de energía rusas, tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte del Kremlin en febrero de 2022.
La fiscalía sostiene que el objetivo del plan era interrumpir de forma permanente las entregas de gas e impedir que Rusia utilizara los ingresos para financiar sus operaciones militares.
El acusado y otras personas presuntamente utilizaron un yate que zarpó del puerto alemán de Rostock. Había sido alquilado a una empresa alemana con documentos de identidad falsificados y con ayuda de intermediarios.
Las explosiones rompieron el gasoducto Nord Stream 1, que era la principal ruta de suministro de gas natural de Rusia a Alemania hasta que Moscú cortó los suministros en agosto de 2022. También dañaron el Nord Stream 2, que nunca entró en servicio porque Alemania suspendió su proceso de certificación poco antes de la invasión rusa de Ucrania.
El sospechoso presuntamente organizó y llevó a cabo la detonación de al menos cuatro bombas de entre 14 y 27 kilogramos (aproximadamente 31 a 62 libras) a una profundidad de 70 a 80 metros (230 a 263 pies) cerca de la isla danesa de Bornholm.
Fue detenido en 2025 en una aldea italiana, donde agentes allanaron un bungaló en el que se alojaba con su familia. La policía indicó que se entregó sin resistencia. Fue extraditado a Alemania en noviembre.
Un segundo sospechoso fue arrestado en agosto en la ciudad croata de Pula, en el norte del país, en virtud de una orden europea. Ha solicitado asilo en Croacia para combatir su extradición a Alemania.
Los gasoductos fueron durante mucho tiempo blanco de críticas de Estados Unidos y algunos de sus aliados, que advirtieron que aumentaban la dependencia del gas ruso.
Rusia ha afirmado que agencias de inteligencia de Estados Unidos y del Reino Unido participaron en la organización de las explosiones y también ha acusado a la OTAN de estar implicada en el ataque, mientras que varios países occidentales culparon inicialmente a Rusia.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy ha negado las acusaciones de que su país estuviera implicado en las explosiones de los gasoductos.
El gobierno alemán se ha abstenido hasta ahora de comentar sobre el juicio, señalando que aún no se ha dictado ningún veredicto y que el caso está en manos del poder judicial independiente.
Hasta ahora, se han programado 16 audiencias judiciales hasta el 17 de diciembre. También se prevén fechas adicionales para enero y febrero de 2027. Aún no se sabe cuándo se anunciará el veredicto.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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