Periodistas de The Associated Press tuvieron acceso en la jornada a uno de los pabellones del Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo (CECOT), donde en completo orden sentados en sillas plásticas los pandilleros participaban de forma virtual frente a grandes pantallas del desarrollo del proceso en su contra.
Vestidos con pantalones cortos y camisa blanca, con tatuajes que los identifican como miembros de la Mara Salvatrucha, rapados por completo, esposados y con grilletes, en total silencio, escuchaban los testimonios de quienes los involucran en los supuestos crímenes. El juicio a 486 pandilleros tiene lugar en el Tribunal Sexto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, la capital.
Es el segundo juicio masivo a integrantes de estos grupos, luego que en marzo de 2025 se realizó el primero que resultó en la condena de 52 miembros de la pandilla Barrio 18 que habían sido capturados en los primeros días de vigencia del régimen de excepción impulsado por el presidente Nayib Bukele para enfrentar a las pandillas y que está vigente desde marzo de 2022.
En noviembre del año pasado un tribunal declaró culpables a 45 pandilleros de ese grupo por varios delitos, entre ellos extorsión y homicidio, e impuso una condena de 397 años de prisión a uno de los cabecillas.
Múltiples crímenes El Ministerio Público dice que los pandilleros están siendo procesados por más de 47.000 delitos que van desde homicidio, feminicidio, extorsión, tráfico de armas y hasta desaparición de personas. En el caso de los señalados como cabecillas —poco más de una veintena— están vinculados presuntamente a más de 9.043 delitos, entre ellos el asesinato de 80 policías.
El fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, explicó a través de un video difundido por la Fiscalía que a los jefes de las pandillas se les pretende responsabilizar de todos los hechos delictivos, cometidos supuestamente entre el 2012 y finales de marzo de 2022, incluidos los 86 asesinatos que propiciaron que el presidente Bukele impulsara el régimen de excepción.
"Todas esas muertes se van a atribuir a los ranfleros (jefes) históricos que son 22”, aseguró el fiscal.
Los llamados cabecillas históricos nacionales y fundadores de la pandilla escuchan la audiencia a través de pantallas de televisión en pequeños salones del CECOT, ubicado en una zona rural del distrito de Tecoluca, departamento de San Vicente, a 81 kilómetros al este de la capital.
El CECOT —la megacárcel construida por el gobierno de Bukele— aparentaba diferente el jueves. Las celdas del pabellón número tres estaban vacías, ya que los miembros de las pandillas Barrio 18 fueron trasladados a otro pabellón, mientras que los de la Mara Salvatrucha participaban del juicio de manera virtual.
Este tipo de proceso colectivo tiene lugar luego de una reforma del Código Penal realizada en julio de 2023 que establece que los detenidos bajo el régimen de excepción, que suspende derechos fundamentales, sean agrupados según sus grupos o territorios.
Las autoridades dicen haber capturado desde que entró en vigor ese régimen a 91.300 personas acusadas de pertenecer supuestamente a las pandillas o tener vínculos con esos grupos criminales. Bukele ha dicho que 8.000 personas que eran inocentes han sido liberadas. Organizaciones de derechos humanos, en tanto, aseguran que han registrado más de 6.000 denuncias por víctimas bajo ese régimen y documentado la muerte de al menos 488 personas bajo custodia.
Los cabecillas Entre los cabecillas que están siendo procesados, según la fiscalía, están Dionisio Arístides Umanzor Osorio, alias “El Sirra de Teclas; Borromeo Henríquez Solorzano, alias “Diablito de Hollywood"; Carlos Tiberio Ramírez Valladares, alias “Snayder” y César Antonio López Larios, alias “Greñas”.
Ellos formaron parte del grupo que participó en las negociaciones con el entonces gobierno del presidente Mauricio Funes, del exguerrillero Frente Farabundo martí para la Liberación Nacional (FMLN), según las autoridades.
Otros cabecillas históricos ya han sido procesados, unos guardan prisión en el CECOT y en otra cárcel de máxima seguridad salavadoreña conocida como Zacatraz. Otros guardan prisión en Estados Unidos o están huyendo de la justicia mientras son procesados en ausencia.
FUENTE: AP