El alemán de 29 años también tiene diabetes tipo 1, lo que le exige vigilar sus niveles de glucosa y, si es necesario, inyectarse insulina durante los partidos.
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SUSCRIBITELONDRES (AP) — Alexander Zverev tiene que lidiar con algo más que con el campeón defensor Jannik Sinner el domingo en la final de Wimbledon.
El alemán de 29 años también tiene diabetes tipo 1, lo que le exige vigilar sus niveles de glucosa y, si es necesario, inyectarse insulina durante los partidos.
Zverev, que ganó el Abierto de Francia y busca títulos consecutivos de Grand Slam, usa una pluma de insulina cuando lo necesita para pincharse la parte superior del muslo durante los cambios de lado en la cancha.
A continuación, más información sobre Zverev y la enfermedad.
Zverev reveló en 2022 que tiene diabetes tipo 1 y que fue diagnosticado a los 4 años, según su fundación sobre la diabetes. Antes lo había mantenido en privado. Si necesitaba una inyección de insulina durante un partido, lo hacía en privado durante las pausas para ir al baño.
El anuncio coincidió con el lanzamiento de su fundación, para ayudar en particular a los niños.
“Si nosotros como fundación, y yo simplemente como tenista y como alguien que tiene diabetes, podemos ayudar aunque sea a un solo niño o a un solo padre, seré la persona más feliz del mundo. Hay muchos grandes atletas, hay muchos actores, músicos, que tienen diabetes. Eso demuestra que con diabetes no debería haber límites” dijo Zverev tras una victoria en una ronda temprana en Wimbledon.
En un evento de preparación para Wimbledon en Halle, Alemania, Zverev contó que su sensor de glucosa le dio una lectura incorrecta en su partido de semifinales contra Taylor Fritz. Como mostró niveles falsamente altos, se inyectó accidentalmente demasiada insulina.
Cuando se dio cuenta del problema, Zverev consumió 350 gramos de azúcar mediante geles de glucosa en la primera hora del partido para normalizar sus niveles de azúcar en sangre. Dijo que se sintió “horrible” y perdió el partido en tres sets.
“La compañía lo está investigando, lo está revisando. Lo he estado usando por más de 10 años. Es la primera vez que pasa”, comentó Zverev en una conferencia de prensa previa a Wimbledon, en referencia a la empresa que fabrica el sensor.
Señaló que los sensores cambian la vida.
“Esas cosas siguen siendo muy, muy útiles para una persona con diabetes, hacen la vida de una persona con diabetes mucho más fácil que sin ellas. Fue muy desafortunado para mí que ocurriera, pero creo que como producto sigue siendo muy útil para millones de pacientes con diabetes”, agregó.
Zverev tiene permiso de los torneos de Grand Slam, confirmó el All England Club, para usar su teléfono durante los partidos para revisar sus niveles de glucosa. Su sensor envía las lecturas al teléfono, de modo que Zverev no necesita hacerse pruebas de sangre con pinchazos en el dedo. De lo contrario, los teléfonos no están permitidos en la cancha.
El miembro del Salón de la Fama de la NHL Bobby Clarke jugó toda su carrera con diabetes tipo 1, y el actual jugador de la NHL Max Domi también tiene la enfermedad crónica.
El ala cerrada de los Ravens de Baltimore Mark Andrews, diagnosticado en la infancia, revisa con frecuencia sus niveles de azúcar en sangre durante los partidos.
El exmariscal de campo de la NFL Jay Cutler fue diagnosticado con diabetes tipo 1 a mediados de sus 20 años, al igual que el nadador campeón olímpico Gary Hall Jr.
Los defensores dicen que la visibilidad es importante, y no solo en el deporte.
Hace un año, Mattel presentó su primera Barbie que representa a una persona con diabetes tipo 1. Lleva un monitor continuo de glucosa —para seguir los niveles de azúcar en sangre— en el brazo mientras sostiene un teléfono que muestra una aplicación asociada.
Antes se la llamaba “diabetes juvenil” porque ocurre con mayor frecuencia en niños y adolescentes. Se estima que 9,2 millones de personas tienen diabetes tipo 1, según la Federación Internacional de Diabetes.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que, con la enfermedad, “el páncreas no produce insulina o produce muy poca insulina. La insulina ayuda a que el azúcar en sangre entre en las células del cuerpo para usarse como energía. Sin insulina, el azúcar en sangre no puede entrar en las células y se acumula en el torrente sanguíneo”. Se requieren inyecciones de insulina para controlar los niveles de azúcar en sangre.
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FUENTE: AP
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