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Cuba

Fallo entre Santa Clara y Sancti Spíritus provoca cuarto apagón total en Cuba en vísperas del 11J

La UNE atribuyó la desconexión total del SEN a una falla en una línea de 220 kV entre Santa Clara y Sancti Spíritus, en plena crisis eléctrica

americateve | Redacción América Noticias Miami
Por Redacción América Noticias Miami

Fallo en línea Santa Clara-Sancti Spíritus provocó nueva desconexión total del SEN en Cuba

La Unión Eléctrica informó que una avería en la línea de transmisión de 220 kV entre Santa Clara y Sancti Spíritus desencadenó este viernes una nueva caída total del Sistema Electroenergético Nacional. El colapso ocurrió en apenas 35 minutos, con el país operando a menos de un tercio de su demanda y a pocas horas del aniversario del 11 de julio.

Cuba sufre otro apagón total del Sistema Eléctrico Nacional

Cuba volvió a quedar a oscuras este viernes tras una nueva desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional, conocido como SEN.

Según informó la Unión Eléctrica, el incidente comenzó a las 15:55 con un fallo en la línea de transmisión de 220 kV que conecta Santa Clara con Sancti Spíritus.

A las 16:30, apenas 35 minutos después, el sistema colapsó por completo.

La UNE explicó que la falla provocó la división del SEN, la salida de varias unidades térmicas y una oscilación en los parámetros eléctricos, hasta desembocar en la desconexión total.

Gente pasa la noche en la oscuridad en el Malecón durante un apagón en La Habana, Cuba, el sábado 21 de marzo 2026. (AP Foto/Ramon Espinosa)
Gente pasa la noche en la oscuridad en el Malecón durante un apagón en La Habana, Cuba, el sábado 21 de marzo 2026. (AP Foto/Ramon Espinosa)

La explicación oficial de la UNE

La empresa estatal describió el evento como una cadena técnica acelerada.

Primero ocurrió el fallo en la línea de 220 kV. Luego se dividió el sistema nacional. Después salieron de servicio varias unidades térmicas. Finalmente, la inestabilidad de frecuencia y parámetros terminó arrastrando al país a un nuevo apagón general.

La UNE aseguró que fueron activados los protocolos de restablecimiento y que unidades como Guiteras, Nuevitas 6 y Céspedes 4 estaban en condiciones de iniciar arranque una vez recibieran energía.

Pero la explicación no calmó las críticas ciudadanas.

Varias personas esperan en una parada de bus, iluminada por el foco de una motocicleta, durante un apagón parcial en La Gallega, en la provincia de La Habana, Cuba, el 1 de junio de 2025. (AP Foto/Ramón Espinosa)
Varias personas esperan en una parada de bus, iluminada por el foco de una motocicleta, durante un apagón parcial en La Gallega, en la provincia de La Habana, Cuba, el 1 de junio de 2025. (AP Foto/Ramón Espinosa)

Cibernautas cuestionan cómo una sola línea tumbó todo el sistema

La reacción en redes sociales fue inmediata.

Muchos usuarios cuestionaron cómo una avería localizada entre dos provincias pudo provocar una caída nacional en tan poco tiempo.

“¿Y en esos 35 minutos no hay un plan de acciones en el SEN para que esa falla no trascienda del ámbito local?”, preguntó un cibernauta.

Otro resumió el sentimiento general con ironía: “Ya están que con un corto en un tomacorriente de una casa se cae el SEN”.

El comentario refleja la desconfianza creciente hacia la capacidad técnica del sistema eléctrico cubano.

Un sistema operando al borde del colapso

El apagón no ocurrió en condiciones normales.

Ese mismo día, el SEN operaba con una disponibilidad cercana a 935 MW frente a una demanda estimada de 3.100 MW.

Eso significa que el país funcionaba con menos de un tercio de la energía que necesitaba.

El déficit proyectado superaba los 2.100 MW, mientras 106 centrales de generación distribuida permanecían detenidas por falta de combustible, dejando fuera unos 890 MW adicionales.

En ese contexto, cualquier falla podía convertirse en un evento de escala nacional.

Cuarto apagón total de Cuba en 2026

Este colapso constituye el cuarto gran apagón total de Cuba en 2026 y el segundo de esta misma semana.

Solo cuatro días antes, el 6 de julio, el país había sufrido otra desconexión total del SEN que dejó sin electricidad a millones de personas.

La frecuencia de estos apagones muestra que la crisis eléctrica ya no es una emergencia puntual, sino una condición estructural.

En aproximadamente dos años, Cuba ha acumulado varias desconexiones nacionales o regionales severas, cada vez con menor margen de recuperación.

La Guiteras, otra vez en el centro de la crisis

La jornada había comenzado con el anuncio de que la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, iniciaba proceso de arranque para incorporarse al SEN durante el horario de máxima demanda.

La planta es una de las más importantes del país, pero también una de las más inestables.

La Guiteras acumula múltiples salidas del sistema en 2026 y arrastra años sin un mantenimiento capital integral.

Su fragilidad resume el estado general del parque termoeléctrico cubano: plantas envejecidas, piezas escasas, combustible insuficiente y operación al límite.

Falta de combustible y generación distribuida paralizada

Una de las causas de fondo sigue siendo la falta de combustible.

Más de un centenar de centrales de generación distribuida estaban fuera de servicio por ausencia de diésel o fuel oil.

La generación distribuida debería funcionar como respaldo cuando las termoeléctricas fallan, pero en Cuba ese respaldo también está colapsado.

Sin combustible suficiente, el sistema pierde capacidad de respuesta ante averías, oscilaciones o desconexiones parciales.

Termoeléctricas con décadas de explotación

Las termoeléctricas cubanas acumulan entre 40 y 60 años de explotación en muchos casos.

Varias operan sin mantenimientos capitales adecuados, con reparaciones parciales, piezas adaptadas y ciclos de avería cada vez más frecuentes.

Ese deterioro técnico explica por qué una falla en una línea de transmisión puede provocar un efecto dominó.

El SEN no tiene suficiente reserva, estabilidad ni generación firme para absorber golpes que en un sistema robusto deberían quedar contenidos.

Vísperas del 11J: apagón con carga política

El apagón ocurrió en vísperas del aniversario del 11 de julio de 2021, fecha de las mayores protestas populares en Cuba en décadas.

Ese detalle no pasó inadvertido en redes sociales.

Varios usuarios señalaron la coincidencia temporal y recordaron que los apagones prolongados han sido uno de los detonantes principales de protestas recientes en La Habana, Matanzas, Granma y otras provincias.

La oscuridad llega en un momento de alta sensibilidad política para el régimen.

De los apagones organizados al colapso por circuitos

La Habana abandonó el esquema de apagones por bloques y pasó a gestionar cortes por circuitos ante la imposibilidad de sostener una rotación más ordenada.

Ese cambio revela que el sistema ya no tiene capacidad suficiente para planificar los apagones con previsibilidad.

Para muchas familias, la pregunta dejó de ser a qué hora se va la luz.

Ahora la pregunta es cuándo volverá.

Cortes de hasta 87 horas en Matanzas

La crisis eléctrica ha dejado escenas extremas en varias provincias.

En zonas de Matanzas se han reportado apagones de hasta 87 horas consecutivas.

En La Habana, algunos circuitos acumulan promedios cercanos a 15 horas diarias sin servicio, con picos mucho mayores según la zona.

La falta de electricidad también afecta el bombeo de agua, la conservación de alimentos, el transporte, las comunicaciones, los hospitales y la vida cotidiana de millones de personas.

El restablecimiento puede tomar horas o días

Tras una desconexión total, la recuperación del SEN es un proceso complejo.

Las autoridades deben levantar microsistemas regionales, sincronizar generación disponible y reconectar progresivamente termoeléctricas y circuitos.

Si hay poco combustible, pocas unidades disponibles o nuevas oscilaciones, el restablecimiento puede demorarse y sufrir retrocesos.

Por eso, cada apagón total abre un período de incertidumbre que puede extenderse durante horas o incluso días.

Díaz-Canel pide “organizar mejor” los apagones

Mientras el sistema sigue cayendo, Miguel Díaz-Canel ha pedido recientemente “organizar mejor” los apagones.

La frase generó críticas porque no apunta a aumentar la generación eléctrica, sino a administrar la escasez.

Para muchos cubanos, el problema ya no es solo la mala planificación de los cortes, sino la incapacidad del régimen para garantizar un servicio básico.

La población no pide apagones mejor organizados. Pide electricidad.

La pregunta que queda abierta

La explicación oficial atribuye el colapso a una falla en la línea Santa Clara-Sancti Spíritus.

Pero el debate ciudadano apunta a una pregunta más profunda: ¿por qué el sistema nacional está tan debilitado que un evento de transmisión puede tumbarlo completo?

La respuesta parece estar en la acumulación de años de deterioro: termoeléctricas obsoletas, falta de combustible, generación distribuida paralizada, ausencia de inversiones y una red sin margen de estabilidad.

El fallo fue el detonante.

La crisis venía de mucho antes.

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Por Redacción América Noticias Miami

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