Los datos del Ministerio de Salud de Congo mostraron que el brote había registrado hasta ahora 5.021 casos, incluidos 2.378 fallecimientos hasta el domingo, mientras se ensaña en algunas de las condiciones más difíciles imaginables, alimentado por la inseguridad, el desplazamiento y los intensos movimientos de población.
El brote ha infectado y matado a más personas a mayor velocidad que cualquier otro brote en la historia.
A partir del primer caso detectado, se ha propagado aproximadamente tres veces más rápido que un brote ocurrido entre 2014 y 2016 en África occidental, que fue el brote de ébola más mortífero registrado, con más de 11.000 muertes.