Las autoridades del estado de Kogi indicaron que pistoleros habían atacado un orfanato islámico que operaba en situación irregular y secuestraron a 23 alumnos en una “zona aislada” de Lokoja, capital de la región, el 26 de abril. Quince de los secuestrados fueron rescatados de inmediato.
Las tropas interceptaron y recuperaron a las víctimas en una zona boscosa del estado, señaló el portavoz del ejército, Hassan Abdullahi, en un comunicado.
“Entre las víctimas rescatadas había cinco niños, dos niñas y dos mujeres adultas, que se cree que son las esposas del propietario del orfanato”, explicó Abdullahi.
Ningún grupo se ha atribuido aún la responsabilidad del ataque. Según los analistas, los grupos armados atacan escuelas y secuestran a estudiantes porque se consideran actos estratégicos para llamar la atención y exigir cuantiosos rescates. Varios cientos de estudiantes han sido secuestrados en toda Nigeria.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.