WASHINGTON (AP) ? Inconcebible como parece, el derribar un avión con centenares de pasajeros a bordo ya ha ocurrido anteriormente. Entre los casos más notables en las décadas recientes se encuentran un avión iraní derribado por la armada estadounidense y un avión surcoreano destruido por un avión de guerra ruso:
?El 3 de julio de 1988, el Vuelo 655 de Iran Air, con 290 personas a bordo, fue derribado sobre el Golfo Pérsico por el crucero Vincennes de Estados Unidos cuando el avión todavía se encontraba en espacio aéreo iraní. Las autoridades norteamericanas determinaron más adelante que el Vincennes confundió el Airbus A330 con un jet de guerra. El avión volaba de Teherán a Dubái. No hubo sobrevivientes. El gobierno de Estados Unidos finalmente llegó a un arreglo financiero con las familias de las víctimas iraníes.
?Cinco años antes, el Vuelo 007 de Korean Air Lines, con 269 pasajeros y tripulantes, fue derribado por un avión de guerra ruso al oeste de la Isla Sajalín en el Mar Oriental al desviarse a una zona vedada del espacio aéreo ruso. El avión volaba de Nueva York a Seúl el 1 de septiembre de 1983 sobre una ruta que sobrevolaba Alaska antes de cruzar el Océano Pacífico. Murieron todas las personas a bordo, incluso Larry McDonald, un legislador republicano conservador de Georgia. La Unión Soviética negó al principio tener que ver con el incidente y más adelante insistió en que el avión estaba en misión de espionaje. Los líderes soviéticos se negaron a entregar la caja negra del avión hasta varios años después. El incidente significó un momento espacialmente tenso durante la Guerra Fría. El incidente desembocó en el acceso del GPS al uso civil, incluso la aviación. La tecnología había sido desarrollada por los militares estadounidenses.