WASHINGTON (AP) ? El gobierno federal ha decidido cambiar el sistema de inspección de aves en las plantas procesadoras, que data de hace 50 años, en una medida que dice pudiera resultar en 5.000 casos anuales menos de enfermedades provocadas por alimentos en mal estado.
Las normas finales anunciadas el jueves reducen la cantidad de inspectores del gobierno, pero los que quedan se centrarán más en la seguridad alimentaria que en la calidad de las aves, les exige sacar más pollos de la línea de procesamiento para inspecciones más rigurosas y alienta a realizar más pruebas para detectar gérmenes. Además, más inspectores verificarán las instalaciones para asegurar que están limpias.
Los cambios serán voluntarios pero se espera que muchas de las mayores compañías de procesamiento de aves los adopten. La industria de procesamiento de pollos y pavos aplaudieron de inmediato las nuevas reglas, diciendo que modernizarían su negocio.
La ley federal exige que inspectores del gobierno estén presentes en las plantas de procesamiento de aves. En este momento, muchos inspectores del Departamento de Agricultura (USDA) se mantienen en el mismo lugar de la línea de producción y están atentos a los defectos sólo con la vista. Esto no hace mucho por asegurar que las aves no tienen problemas porque los patógenos comunes como la salmonela y el campylobacter son invisibles al ojo humano.
Las nuevas normas contemplan capacitar mejor a los inspectores para encontrar peligros en la planta que harían que las empresas, aunque acepten las nuevas normas o no, tengan que realizar pruebas adicionales.
El secretario de Agricultura, Tom Vilsack, dijo que los cambios toman en cuenta los desarrollos de la ciencia y que el sistema en vigor, de los años 1950, se basa en los defectos que se pueden detectar a la vista.
La salmonela y el campylobacter se encuentran comúnmente en las aves y son los dos patógenos alimentarios que más personas enferman en Estados Unidos. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) calculan que la salmonela enferma a 1,2 millones de personas en Estados Unidos todos los años y provoca 450 muertes.
En años recientes ha habido fuertes brotes de salmonela en aves procesadas. En julio, Foster Farms, concede en California, hizo un retiro de productos del mercado después que varios casos de salmonela se vincularon con sus productos durante más de un año. Ese brote ha sido vinculado con 634 casos en 29 estados y Puerto Rico.
En el 2011, un brote de salmonela vinculado con productos de pago enfermó a 136 personas y mató a una, lo que provocó un retiro del mercado de 36 millones de libras de carne.