Trump ha sido un ferviente partidario de la NRA (por sus siglas en inglés) y recibió el apoyo de la asociación durante su campaña presidencial de 2016. Ya estaba programado que Pence asistiera al evento en la ciudad texana.
Tras la balacera en una escuela secundaria de Parkland, Florida, en febrero, el mandatario insinuó que estaba abierto a nuevas medidas de control para las armas de fuego. Sostuvo una reunión con senadores, declaró que tomaría una postura firme contra las armas y que pediría un proyecto de ley “integral”.
Sin embargo, Trump dio marcha atrás de aquellos comentarios y ofreció un plan más limitado. Tras afirmar que estaba a favor de aumentar la edad mínima para la compra de armas a 21 años, el mandatario tuiteó que no había “mucho apoyo político” a la idea.
