Trump evitó dar una respuesta categórica.
Pero tampoco descartó esa posibilidad.
“Podríamos hacer eso con Cuba. No sería difícil para nosotros hacerlo”, respondió, aunque luego marcó diferencias con Venezuela por el peso estratégico de sus recursos naturales.
El presidente sostuvo que Venezuela tiene petróleo, oro y tierras de enorme valor económico, mientras Cuba tiene un valor político y simbólico distinto.
Cuba no sería “como Venezuela”
Trump afirmó que no ve el caso cubano igual al venezolano.
La diferencia, según su planteamiento, está en los recursos naturales y en el valor estratégico inmediato.
Venezuela posee petróleo, oro y otros minerales que la convierten en un objetivo de alto valor económico.
Cuba, en cambio, representa para Washington un desafío político, geográfico y de seguridad nacional a 90 millas de Florida.
Aun así, el mandatario dejó abierta la puerta a una estrategia fuerte contra La Habana.
La frase que activa todas las alarmas
“Muchas cosas van a suceder en Cuba en los próximos dos meses”.
Esa frase se produce en un contexto particularmente delicado: apagones nacionales, protestas, sanciones, reportes de drones iraníes, tensiones con Irán y revelaciones sobre planificación militar preliminar del Pentágono.
Por eso, aunque Trump no explicó a qué se refería exactamente, sus palabras fueron leídas como una señal de que Washington prepara nuevos movimientos contra el régimen cubano.
CBS reveló planificación militar preliminar
La advertencia llega después de que CBS News reportara que altos funcionarios del Pentágono han revisado opciones militares preliminares relacionadas con Cuba.
Entre los escenarios evaluados figura una posible operación de asalto aéreo con la 101.ª División Aerotransportada.
Las fuentes citadas por CBS fueron claras en un punto: esa planificación no significa que Trump ni el Pentágono hayan decidido ejecutar una operación militar.
Pero el hecho de que Cuba aparezca en escenarios de contingencia confirma que la isla volvió a escalar como preocupación de seguridad nacional.
El Pentágono no comenta operaciones hipotéticas
El portavoz interino del Pentágono respondió que el Departamento de Defensa no comenta operaciones militares hipotéticas.
Ese tipo de planificación forma parte de los procedimientos habituales del Pentágono para distintos escenarios de crisis.
Sin embargo, el momento político hace que el reporte tenga un impacto mayor.
Cuba atraviesa una crisis interna profunda y Estados Unidos ha intensificado sanciones, advertencias y presión diplomática sobre La Habana.
Drones iraníes en Cuba, otro foco de tensión
Trump también advirtió esta semana que Estados Unidos actuará rápidamente si se confirma la presencia de drones iraníes en Cuba.
El presidente dijo que Washington investiga reportes sobre posibles drones almacenados en la isla y aseguró que no permitirá que eso ocurra.
La preocupación se basa en reportes de inteligencia citados por Axios, según los cuales Cuba habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán desde 2023.
El modelo mencionado es el Shahed-136, usado por Irán y por Rusia en la guerra contra Ucrania.
Guantánamo, Key West y el estrecho de Florida
Los reportes sobre drones elevan la preocupación por posibles amenazas a la Base Naval de Guantánamo, buques estadounidenses y puntos del sur de Florida como Key West.
Funcionarios estadounidenses han advertido que Cuba no debe convertirse en plataforma militar para adversarios de Washington.
El secretario de Defensa Pete Hegseth ya lanzó desde Guantánamo una advertencia directa: sería imprudente que La Habana obtuviera armas capaces de alcanzar esa base o territorio estadounidense.
The Times habla de presión final tras el Mundial
La frase de Trump también encaja con un análisis publicado por The Times, donde el columnista Roger Boyes sostiene que el mandatario podría aprovechar el cierre del Mundial de Fútbol para volver a centrar su agenda internacional en Cuba.
Boyes plantea que Trump busca una demostración de fuerza antes de las elecciones legislativas de medio término.
Según esa lectura, Cuba podría convertirse en una especie de “victoria rápida” con alto valor simbólico para la base republicana y el exilio cubano.
Washington aumenta sanciones contra el régimen
La administración Trump ha intensificado su estrategia de máxima presión contra La Habana.
En los últimos meses, Estados Unidos ha sancionado entidades vinculadas a GAESA, al Ministerio del Interior, al aparato económico-militar, al turismo, al comercio exterior y a estructuras represivas.
La más reciente ronda de OFAC incluyó a las Brigadas de Respuesta Rápida, las Milicias de Tropas Territoriales, el Ministerio de Turismo, GEMAR, GECOMEX, ANTEX, COREYDAN y ENETEC.
Washington afirma que esas entidades financian al régimen o sirven como herramientas de represión.
Rubio exige reformas reales
El secretario de Estado Marco Rubio ha marcado la línea política de la administración.
En el quinto aniversario del 11J, Rubio advirtió que los líderes cubanos deben comprometerse con reformas reales, paz y prosperidad antes de que sea demasiado tarde.
También exigió liberación de presos políticos y cambios verificables en derechos humanos.
Para Washington, las reformas económicas anunciadas por el régimen no son suficientes si no vienen acompañadas de apertura política real.
Cuba responde con tono de confrontación
El régimen cubano mantiene una respuesta de confrontación.
Miguel Díaz-Canel ha dicho que Cuba está dispuesta a luchar “hasta la última gota de sangre” ante cualquier agresión.
Bruno Rodríguez acusa a Estados Unidos de aplicar una política “criminal y genocida” contra el pueblo cubano mediante sanciones, restricciones energéticas y presión diplomática.
La Habana sostiene que Washington busca provocar un estallido social.
Apagones masivos y colapso eléctrico
Las declaraciones de Trump llegan mientras Cuba vive una crisis energética extrema.
En julio, la isla sufrió tres apagones masivos en apenas ocho días: el 6, el 10 y el 14 de julio.
El Sistema Electroenergético Nacional acumula cinco colapsos totales en 2026 y alrededor de diez en los últimos dos años.
En muchas zonas, los apagones superan las 72 horas consecutivas.
La falta de electricidad también afecta el agua, la refrigeración de alimentos, hospitales, comunicaciones y transporte.
Mayor déficit eléctrico de la historia reciente
El 8 de julio se registró uno de los mayores déficits eléctricos documentados en Cuba: más de 2.300 MW afectados, con una disponibilidad inferior a un tercio de la demanda nacional.
La red opera con termoeléctricas envejecidas, generación distribuida paralizada por falta de combustible y plantas flotantes fuera de servicio.
Cada nueva desconexión total obliga a levantar microsistemas regionales antes de reconectar el país.
Ese proceso puede tardar horas o días.
Protestas y presos políticos
La crisis coincide con un aumento del malestar social.
En barrios de La Habana y otras provincias se han reportado cacerolazos, protestas, quema de basura y gritos de “Libertad” y “Abajo la dictadura”.
A cinco años del 11J, organizaciones de derechos humanos documentan más de 1.300 presos políticos en Cuba.
Entre ellos hay manifestantes, activistas, artistas, opositores y ciudadanos encarcelados por expresarse contra el régimen.
Las 176 reformas no convencen a Washington
A finales de junio, el régimen aprobó un paquete de 176 medidas económicas para intentar reanimar la economía.
Incluyen banca privada, casas de cambio, participación de inversión extranjera y mayor espacio para actores privados.
Pero el Departamento de Estado las calificó como señales superficiales.
Washington considera que La Habana busca proyectar apertura económica sin renunciar al control político del Partido Comunista.
La pregunta de fondo: ¿qué viene en dos meses?
Trump no explicó qué quiso decir exactamente con “muchas cosas”.
Puede referirse a más sanciones, nuevas acciones diplomáticas, presión judicial, movimientos militares disuasivos, negociaciones secretas, operaciones de inteligencia o una combinación de todas esas opciones.
Lo claro es que sus palabras no llegan en el vacío.
Cuba está bajo presión simultánea en varios frentes: económico, energético, diplomático, judicial, militar y social.
No hay anuncio oficial de operación
Pese al tono de Trump, hasta ahora no existe un anuncio oficial de una operación militar contra Cuba.
Los reportes disponibles hablan de planificación preliminar, advertencias, sanciones y análisis de escenarios.
Eso no equivale a una orden de intervención.
Pero la combinación de señales muestra que Washington está elevando el costo para el régimen y dejando abiertas varias opciones.
Una advertencia con efecto político inmediato
La frase de Trump ya tiene efecto político.
Para el exilio cubano, refuerza la percepción de que la administración prepara una fase más dura contra La Habana.
Para el régimen, alimenta su narrativa de amenaza externa y justifica nuevos llamados a la resistencia.
Para los cubanos dentro de la isla, ocurre en medio de apagones, escasez, inflación y desesperación cotidiana.
Cuba vuelve al centro del tablero
La advertencia de Trump confirma que Cuba vuelve a ocupar un lugar central en la política exterior estadounidense.
No solo por ideología o migración, sino por seguridad nacional, alianzas con Irán y Rusia, drones, Guantánamo, presos políticos, sanciones y colapso interno.
La frase puede ser ambigua.
Pero el mensaje político no lo es: Washington está mirando a Cuba con más intensidad que en años anteriores.
Y según Trump, los próximos dos meses podrían ser decisivos.