Los abogados de Moath al-Alwi acudieron el martes a un tribunal de apelaciones y le pidieron ordenar su excarcelación, algo que podría sentar precedente para decidir de cómo resolver los casos de los otros 41 hombres que permanecen presos en esa base naval estadounidense en Cuba.
Al-Alwi fue capturado en Pakistán e inicialmente se le consideraba guardaespaldas de Osama Bin Laden, pero luego se determinó que era un recluta de menor rango, posiblemente sin experiencia de combate.
El gobierno estadounidense insiste ante el tribunal que Al-Alwi sigue siendo una amenaza a la seguridad nacional porque sigue albergando ideología extremista.