El presidente afgano Ashraf Ghani representa la última y mejor esperanza de su homólogo estadounidense para hacer buena su promesa de terminar la guerra más larga librada por Estados Unidos antes de dejar la Casa Blanca.
Ghani llega a Washington con el objetivo de demostrar que es un socio digno de la confianza de Estados Unidos, a pesar de su gobierno fracturado y de los acuciantes problemas del ejército afgano. Pedirá a Obama que mantenga más soldados en el país durante más tiempo.
Obama y Ghani discutirán el ritmo de la retirada de las tropas estadounidenses el martes durante reuniones y un almuerzo de trabajo en la Casa Blanca. También responderán a las presuntas de los periodistas en la Sala Este.


