La Reserva Federal reportó el miércoles que la manufactura se contrajo en 6,3% el mes pasado, principalmente por el cierre de las fábricas de vehículos. En total, la producción industrial _incluyendo fábricas, servicios y minas_ cayó 5,4%, la peor contracción desde 1946 y mucho peor de lo anticipado por economistas.
La producción de automóviles y autopartes cayó en picada, sufriendo una contracción de 28%.
Las cuarentenas y restricciones de viaje impuestas para combatir el COVID-19 han causado una parálisis económica casi total. La producción en los proveedores de servicios cayó 3,9% y en las minas descendió 2% ante el declive de la extracción petrolera y gasífera.
“El panorama luce desolador para los sectores industriales”, escribieron en un boletín los economistas James Watson y Gregory Daco de Oxford Economics.
“Ante la parálisis de la actividad económica a nivel nacional e internacional debido a la crisis global del coronavirus, lo más probable es que la producción fabril disminuya aun más en abril. Las fallas en las cadenas de suministros, la disminución en la actividad energética y las estrechas condiciones financieras continuarán presentando agudos desafíos en los meses venideros”, añadieron. Vaticinaron además que la producción industrial podría llegar a contraerse hasta 15%.
