La comisión de navegación aérea de la Organización Internacional de Aviación Civil, el máximo organismo técnico de la agencia, propuso además en una reunión a puerta cerrada el miércoles que la prohibición sería levantada si se puede crear nueva empaquetadura que provea un nivel aceptable de seguridad.
La propuesta necesita aprobación final del máximo concejo de la OIAC. El consejo deberá debatir le medida a finales de febrero.
Los funcionarios hablaron a condición de preservar el anonimato.
Las baterías de iones de litio son usadas para alimentar desde celulares y laptops hasta automóviles híbridos y eléctricos. Unos 5.400 millones de células de iones de litio fueron producidas en el mundo en 2014. Una batería está compuesta por dos o más células. La mayoría son transportadas por barco, pero 30% son enviadas por avión.
Pruebas realizadas por la Administración Federal de Aviación (FAA) en Estados Unidos muestran que una sola batería dañada o defectuosa puede tener un incremento descontrolado de temperatura que puede extenderse a todo el embarque. No es inusual que decenas de miles de baterías sean enviadas en un solo contenedor.
En las pruebas, las baterías sobrecalentadas han emitido gases explosivos que, si estallan, han arrancado puertas de contenedores y enviado cajas de baterías por el aire antes de incendiarse.
Ingenieros del centro técnico de la FAA dijeron en una asamblea pública el año pasado que las explosiones tienen suficiente poder como para derribar los paneles interiores de los compartimientos de carga. Eso permitiría que el halometano, el agente extintor de incendios usado en aerolíneas, se escape, lo que no dejaría nada que impidiese que llamas se diseminasen descontroladamente.
Expertos de seguridad dicen que al menos tres aviones de carga han sido destruidos por incendios de esas baterías desde 2006. Cuatro pilotos murieron en esos incidentes.
La prohibición propuesta no afectaría los vuelos de carga, pese a gestiones de la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Aerolíneas para que se incluyesen las operaciones de carga.
George Kerchner, un funcionario de la industria de baterías recargables, dijo que la comisión ignoró otras posibles soluciones para hacer los cargamentos más seguros, tales como requerimientos más estrictos para la empaquetadura, limitar la carga de las baterías y establecer nuevos requerimientos de etiquetas.
Añadió que una prohibición podría obstaculizar "la capacidad de los fabricantes de aparatos médicos de enviar baterías para equipo médico que pudieran salvar vidas", dijo Kerchner, director ejecutivo de la PRBA.
En marzo, una organización que representa a los fabricantes de aviones — incluyendo los gigantes Boeing y Airbus — le dijo a la OIAC que los aviones de aerolíneas no están diseñados para resistir incendios de baterías de iones de litio y que el seguir aceptando los embarques de baterías "es un riesgo inaceptable".
Seis meses más tarde, Estados Unidos decidió respaldar una prohibición. Pero la industria de baterías, compañías de embarques y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, un grupo comercial del sector, se han resistido. Afirman que el riesgo se debe fundamentalmente a fabricantes dudosos, mayormente en China, que ignoran regulaciones de empaquetaduras y manejo.
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Joan Lowy está en Twitter como AP_Joan_Lowy.
FUENTE: Associated Press
