WASHINGTON (AP) ? Estado Mayor Conjunto y su presidente apoyaron unánimemente el intercambio propuesto por el gobierno de Barack Obama para liberar a cinco líderes del Talibán a cambio de un sargento estadounidense que estuvo prisionero en Afganistán por cinco años.
En cartas al presidente de la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, los siete líderes más importantes de las fuerzas armadas insistieron que Estados Unidos tiene un compromiso total con los hombres y mujeres que le rinden servicio y que nunca dejará a nadie en el campo de batalla. El general Martin Dempsey, el presidente del Estado Mayor dijo que el intercambio fue "probablemente nuestra última y mejor oportunidad", para liberar al sargento Bowe Bergdahl.
El gobierno ha sido criticado por muchas personas en el Congreso, especialmente republicanos que han dicho que Bergdahl era un desertor y que Estados Unidos pagó muy caro su liberación. Varios legisladores han citado documentos confidenciales que señalan que los líderes del Talibán que fueron liberados podrían regresar a combatir.
Cinco talibanes prominentes fueron liberados del centro de detención en la Bahía de Guantánamo, Cuba, a cambio de Bergdahl, quien desapareció de su puesto en la provincia de Paktika en el este de Afganistán el 30 de junio de 2009. Como parte del acuerdo, los cinco talibanes deberán permanecer en Catar por un año.
El almirante James Winnefeld escribió en su carta que aunque eran cinco talibanes de alto perfil, nunca representaron una amenaza directa para Estados Unidos o los intereses estadounidenses fuera de Afganistán.
"No creo que ninguno de ellos sea una pieza clave para alterar substancialmente la situación militar o proporcionar un beneficio considerable a la campaña de los Talibanes", escribió Winnefeld.
El general Ray Odierno dijo que los cinco talibanes estuvieron detenidos en Guantánamo por más de una década y que el conflicto había cambiado desde entonces, reduciendo su importancia.
Varios integrantes del Estado Mayor desconocían los detalles específicos del intercambio. Los legisladores estaban furiosos porque el presidente Barack Obama no notificó al Congreso 30 días antes, como lo requiere la ley.
El senador Carl Levin, presidente del panel de Servicios Armados, solicitó las cartas y las divulgó el jueves.
"Cada uno de estos líderes militares subrayó un principio básico, Estados Unidos no abandona a ningún soldado", dijo Levin en un comunicado. "El apoyo unánime del Estado Mayor Conjunto para asegurar la liberación del sargento Bergdahl es una declaración poderosa sobre la importancia de ese compromiso. Le doy gran importancia a esos puntos de vista y creo que es necesario que Estados Unidos los escuche".
Bergdahl regresó a Estados Unidos el 13 de junio y ha recibido atención en una base militar de Texas como parte de su "proceso de reintegración" a la sociedad.