WASHINGTON (AP) ? Bajo una creciente presión, el gobierno federal se negó reiteradamente el martes a fijar su postura sobre una posible legislación que formalice la promesa del presidente Barack Obama acerca de que las personas que estén satisfechas con su actual seguro de salud puedan conservarlo con la nueva ley de salud.
Los demócratas del Senado hablaron desinteresadamente sobre dicha propuesta, indicando que no tienen intención de permitir una votación sobre el tema que representa un nuevo desafío para los partidarios del llamado Obamacare.
Una controversia anterior sobre una ley que ha generado más polémicas de lo que uno podría esperar parecía estarse disipando. Aun así, un fuerte partidario de la ley de salud, el senador Sheldon Whitehouse, afablemente le dijo a una funcionaria del gobierno federal: "Buena suerte para salir de este embrollo".
Whitehouse hablaba con Marilyn Tavenner, la directora de la agencia involucrada en implementar la ley. La funcionaria había garantizado a los legisladores que las fallas iniciales en el cibersitio en el que se contratan seguros de gastos médicos han ido desapareciendo.
"Ahora los usuarios pueden crear una cuenta con éxito y seguir adelante con todo el proceso de solicitud e inscripción", declaró Tavenner, directora de los Centros de Servicios para el Medicare y el Medicaid (CMS), los sistemas de gastos médicos para adultos mayores y para la población de bajos recursos, respectivamente. "Ahora podemos procesar a casi 17.000 solicitantes de registro por hora, equivalentes a cinco por segundo, casi sin errores".
Tavenner exhortó a los consumidores a entrar de nuevo en el portal y revisarlo, y dijo que el gobierno había calculado que las inscripciones sumarían 800.000 para finales de noviembre.
Al mismo tiempo, se negó en varias ocasiones a responder las preguntas de senadores republicanos sobre cuántas inscripciones se habían efectuado hasta la fecha, con el argumento de que esa información estaría disponible para mediados de mes.
Esa negativa generó una citación del representante Dave Camp, el republicano que preside la Comisión de Recursos y Arbitrios de la Cámara de Representantes. Dijo que el material era "información gubernamental primordial" que el gobierno se ha negado a facilitar de manera voluntaria, y exigió que sea entregada para el viernes.
En respuesta, una portavoz de los CMS, Tasha Bradley, dijo: "Hemos recibido la citación y estamos comprometidos a trabajar con la comisión para atender su interés en este tema". No se comprometió explícitamente a cumplir la solicitud.
En su testimonio, Tavenner también intentó tranquilizar a los legisladores que expresaron preocupación por la seguridad de www.healthcare.gov.
El senador Tim Scott citó el caso de un abogado de Carolina de Sur que usó el portal para buscar un seguro de salud, pero que después se enteró que parte de su información personal se había puesto a disposición de otro individuo, un hombre en Carolina del Norte.
"¿Esto ha pasado antes?", preguntó Scott. "¿Puede garantizar que los números de Seguridad Social... están seguros?".
Tavenner dijo que los funcionarios de su agencia intentaban ponerse en contacto con la persona cuya información había sido revelada.
La controversia sobre la posibilidad de que los consumidores mantengan sus seguros actuales surgió la semana pasada, cuando las aseguradoras enviaron millones de avisos de cancelación, en los que con frecuencia citaban como razón la nueva ley de salud.
Los republicanos de la Cámara de Representantes pretenden votar la próxima semana una legislación que permita a las aseguradoras reinstaurar los seguros cancelados. Pero el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, dijo que los demócratas habían votado unánimemente en el pasado contra propuestas similares.
En la Casa Blanca, el secretario de prensa Jay Carney se negó una y otra vez a fijar una posición sobre las propuestas.
Tratando de desviar la atención de lo que Obama ha dicho reiteradamente, el vocero de la Casa Blanca dijo que "el mundo al que muchos detractores nos quieren regresar es un mundo en el que las aseguradoras tienen el poder para decir, ¿sabes?, tu familiar, quien tiene una enfermedad preexistente, no tiene oportunidad de ser cubierto por el seguro o se le va a cobrar tanto que no podrá costearlo".
En palabras que los críticos republicanos citan frecuentemente, Obama prometió a mediados de 2009: "Si les gusta su médico, podrán quedarse con su médico. Punto", y "si les gusta su seguro de salud, podrán conservar su seguro de salud. Punto. Nadie se los quitará".
En los últimos días, Obama y sus asesores han tratado de enmendar o aclarar ese compromiso, lo que representa un reconocimiento tácito de que no se ha cumplido.
Al igual que Carney, Tavenner esquivó el tema, y dijo al senador Lamar Alexander y otros miembros de la comisión que no había leído la legislación en cuestión.
Tavenner compareció en una atmósfera distinta a la de hace una semana, cuando se presentó ante una comisión de la Cámara de Representantes y se disculpó con el público por el mal funcionamiento del portal.
Alexander y otros republicanos asumieron básicamente que los problemas serían resueltos y se enfocaron en temas de costos, cancelaciones y seguridad.
Durante la audiencia, el republicano Johnny Isakson, senador por Georgia, tenía un afiche colocado detrás de su banca, el cual traía un letrero que decía "La punta del iceberg", acompañado por un témpano de hielo que flotaba en el agua.
Debajo de la línea de flotación, el témpano mostraba otro letrero que decía "fallas en el cibersitio". Y más abajo había ejemplos de problemas en la implementación de la nueva ley de salud, incluidas cancelaciones en la cobertura, elevación en los deducibles y otros pagos hechos por el asegurado, incrementos en las primas, fraudes y robo de identidad.
Los demócratas de la comisión fueron menos críticos, aunque la senadora Barbara Mikulski de Maryland sí mencionó que los consumidores están confundidos.
"Creo que es muy confuso con relación a dónde se dirige uno", señaló. "En realidad la gente no sabe; realmente, no sabe".