La divulgación representa el más reciente esfuerzo del gobierno de Trump para reparar heridas políticas autoinfligidas después de no cumplir con las expectativas que sus propios funcionarios habían creado mediante teorías conspirativas y audaces declaraciones que nunca se materializaron. Al hacer públicas dos jornadas de entrevistas, las autoridades parecen esperar mantener a raya, al menos temporalmente, la ira sostenida de la base de Trump, aun cuando siguen reteniendo otras pruebas que, según habían sugerido, estaban preparándose para su divulgación pública.
Maxwell recordó haber oído hablar de Trump y posiblemente conocerlo por primera vez en 1990, cuando su padre, el magnate de la prensa Robert Maxwell, era el propietario del New York Daily News.
“Pude haber conocido a Donald Trump en ese momento, porque mi padre era amigo de él y le agradaba mucho”, afirmó Maxwell, según la transcripción.
La mujer dijo que su padre tenía aprecio por Ivana, la entonces esposa de Trump, “porque ella también era de Checoslovaquia, de donde era mi papá”.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.