Hace unos días, Biden anunció que el Departamento de Trabajo está trabajando para hacer que las empresas con 100 o más empleados hagan obligatoria la vacunación completa contra el COVID-19 o que muestren un resultado negativo en la prueba al menos una vez a la semana.
Unos 100 millones de trabajadores estarían sujetos al requisito, de acuerdo con el presidente.
Biden anunció este y otros pasos como parte de una campaña de su gobierno para frenar la variante delta del coronavirus, que es responsable de un fuerte repunte de infecciones, hospitalizaciones y muertes en Estados Unidos.
Un 54% de la población de Estados Unidos ha sido completamente vacunada contra el COVID-19, según los datos oficiales.
El mandatario ha fustigado las millones de personas que siguen sin vacunarse, a pesar de que las inyecciones son gratuitas y de que están disponibles ampliamente. “Hemos sido pacientes, pero nuestra paciencia se está agotando y su negativa nos ha costado a todos”, dijo Biden.