La violencia se produce mientras los palestinos y la oposición israelí acusan al gobierno e del primer ministro Benjamin Netanyahu de hacer la vista gorda ante los ataques de colonos contra palestinos, lo que amenaza con encender una violencia generalizada en todo el territorio.
Soldados y policías israelíes se desplegaron por toda Cisjordania tras el ataque, cerrando carreteras principales y bloqueando el acceso a un hospital donde, según dijeron, se escondían dos milicianos. Israel también arrestó a más de 70 palestinos durante el fin de semana mientras intentaba contener la escalada de violencia.
Las mezquitas, en las aldeas de Qusra y Kour, en el norte de Cisjordania, sufrieron daños considerables por los incendios. En Qusra, los atacantes pintaron con aerosol “venganza por Benayahu”, en referencia a uno de los soldados israelíes muerto el viernes, y “la tierra de Israel se redime con sangre”. El soldado vivía en un asentamiento cercano.
Ahmed Abu Mahmoud, de 64 años, que vive al lado de la mezquita de Qusra, contó que oyó ruidos a las 3 de la madrugada y descubrió que la mezquita había sido incendiada. El fuego era demasiado grande para combatirlo solo, así que pidió ayuda. Mahmoud señaló que en el último mes habían robado ganado y un tanque de agua potable, pero que las autoridades israelíes no habían ayudado. “El ejército llegó aquí, lo vio con sus propios ojos y luego se fue”, manifestó el domingo.
Imágenes de seguridad en Kour obtenidas por The Associated Press mostraron a tres personas vestidas de civil provocando una gran explosión en la entrada de la mezquita en plena noche. El domingo, los residentes realizaron oraciones pese a los daños en la entrada.
El ejército de Israel dijo que estaba trabajando con la policía para investigar el ataque contra la mezquita.
“Las fuerzas de seguridad condenan enérgicamente incidentes de este tipo, incluido el daño a sitios religiosos, y seguirán actuando con determinación para mantener la seguridad y el orden público en la zona”, indicó.
El ejército israelí suele anunciar investigaciones sobre la violencia contra palestinos, pero rara vez realiza arrestos o procesa a los colonos implicados en hechos violentos.
Los militares también informaron que habían sellado las viviendas de dos milicianos palestinos sospechosos de matar a los soldados, como preparación para su demolición. Israel suele demoler las casas de los atacantes, alegando que eso disuade futuros ataques.
Netanyahu afirmó el domingo que las tropas entraron en aldeas de toda Cisjordania para incautar armas y efectuar arrestos. “También estamos preparados para operar a una escala más amplia contra los nidos terroristas”, declaró.
El papa León XIV pidió paz en Oriente Medio al final de su oración dominical semanal. Instó a ambas partes a encontrar una solución negociada y a “rechazar nuevas acciones militares y decisiones unilaterales, en particular aquellas que violan el respeto y el statu quo de los lugares sagrados de toda confesión religiosa”.
Las circunstancias exactas de los incidentes del viernes seguían sin estar claras, pero reportes de medios israelíes y entrevistas con funcionarios palestinos locales señalaron que se desencadenaron después de que un grupo de colonos entró en la aldea de Tell y fue confrontado por residentes que temían un ataque.
Según el ejército israelí, uno de los palestinos tomó una de las armas de los colonos y disparó contra el grupo, matando a Benayahu Mellet, de 32 años, un guardia de seguridad de un asentamiento cercano.
Las localidades y aldeas que rodean Nablus se encuentran en una de las zonas más violentas de la Cisjordania ocupada por Israel. Palestinos y grupos de derechos humanos han documentado la entrada de colonos israelíes armados en aldeas de la zona. Se reportan de forma habitual el robo de ganado, los incendios provocados y la profanación de mezquitas.
Según el Ministerio de Salud palestino, 87 palestinos han muerto en la Cisjordania ocupada este año, incluidos 21 a manos de colonos israelíes. Tres israelíes han muerto en ataques de milicianos palestinos en 2026, incluidos los dos soldados del viernes.
Más de 700.000 colonos israelíes viven en la Cisjordania ocupada y en Jerusalén oriental, territorios capturados por Israel en 1967 y que los palestinos reclaman para un futuro Estado independiente. La comunidad internacional, en su gran mayoría, considera que los asentamientos israelíes son ilegales y un obstáculo para la paz.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP