Miranda inició el encuentro con 10 imparables seguidos. En su primer aparición en el plato ante los Astros recibió un golpe en el brazo con un lanzamiento de Hunter Brown. Después de ser examinado por el personal de los Mellizos, Miranda siguió jugando.
En la segunda entrada, Miranda pegó un sencillo remolcador hacia el jardín central con el primer lanzamiento de Brown. En la cuarta, envió otro sencillo al jardín derecho para empatar el récord de las Grandes Ligas de 12 hits seguidos que lograron Johnny Kling en 1902, Pinky Higgins en 1938 y Walt Dropo en 1952.