Los trabajadores protestaban en la oficina del gobernador en Bunia, la capital de la provincia de Ituri, que concentra casi el 90% de los casos de ébola del país. Son el último grupo en abandonar sus puestos desde el inicio de las protestas por los problemas en los pagos hace unas semanas.
El personal sanitario, entre los que hay enfermeras que brindan atención crítica a pacientes con ébola, manifestaron que no han recibido salarios ni bonificaciones por su labor en la lucha contra la letal enfermedad desde que se declaró el brote a mediados de mayo.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.