Mientras las miradas fueron más benevolentes con la llegada del astro Lionel Messi al Inter Miami, después de la conquista en Qatar 2022, el mediocampista enfrentó duros cuestionamientos cuando en 2025 dejó el Atlético de Madrid en la plenitud de su carrera para jugar al lado de su mejor amigo.
De Paul demostró en los dos primeros partidos (ante Argelia y Austria) de la presente edición del Mundial que su despliegue físico e influencia para manejar los tiempos del equipo desde mediocampo siguen intactos. Le dio una asistencia perfecta a Messi para abrir el marcador en la goleada 3-0 en el debut y redobló esfuerzos para cubrir las espaldas de los laterales Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, que llegaron a la competencia disminuidos físicamente.
“Por la cantidad de partidos y los años que llevo me siento importante o responsable de esta selección”, expresó el volante de 31 años el jueves en la rueda de prensa previa al duelo contra Cabo Verde por los dieciseisavos de final en Miami. “Desde mi lugar y con la experiencia que tengo intento transmitirla a mi manera”.
De Paul es el futbolista con más presencias (89) desde que Lionel Scaloni tomó las riendas de la Albiceleste a fines de 2018.
El volante ratificó que lejos de ser un retroceso, la elección de fichar para el Inter Miami le permitió “llegar de la mejor forma posible” a la Copa del Mundo. Junto a Messi, conquistaron la MLS por primera vez en la historia del club estadounidense.
Argentina, campeón en 1978, 1986 y 2022, encara su primer duelo de vida o muerte en la Copa del Mundo y De Paul planteó que van a jugarlo como si no hubiera mañana.
“Para mí el partido de mañana es el último, lo tomo así y voy a dejar todo para que no lo sea y haya más”, sostuvo. “No pensamos más allá de eso”.
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FUENTE: AP