Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Gusano

Por Alejandro Rios para el Nuevo Herald
Domingo 16 FEB , 8:00PM por Americateve " Gusano" de ESTADO DE SATS

Comenta Ailer González, directora del documental Gusano, junto a su esposo Antonio Rodiles, que los genocidas de Ruanda calificaban a sus adversarios como cucarachas. El manual de nombretes de la dictadura de los Castro resulta ser más copioso aunque no menos chabacano y poco imaginativo. "Mercenario", "pelafustán", "merolico", "mercachifle", "cipayo", además de "traidor", "apátrida", "anexionista", "desertor", "platista" y un largo etcétera.



Como nunca antes quedan expuestos, en imágenes y no en el relato de las víctimas, como ha solido ser por la habilidad del régimen para impedir lo contrario, los factores que hacen posible la aparente "espontaneidad" de tan deleznables convocatorias.

En apenas 48 minutos, Gusano cuenta el asedio a la casa de Rodiles y González, en diciembre 10 y 11, del pasado año, cuando se conmemoraba el Día de los Derechos Humanos. Fue un ataque artero, travestido en una celebración cultural y deportiva, a la organización Estado de SATS, en el reparto Miramar.

Resulta muy conveniente que el documental reflexione sobre el antecedente histórico de estas manifestaciones de violencia y vulgaridad durante los acontecimientos del éxodo del Mariel, aderezando la banda sonora con aquella melodía del olvidable y abyecto Carlos Puebla: "Al que asome la cabeza, duro con él, Fidel" y el jingle predilecto de los acosos: "Pin, pon fuera, abajo la gusanera", lema que ha seguido siendo utilizado hasta nuestros días.

Los adláteres de la dictadura, que suelen responder puntualmente cuando el régimen es puesto en solfa, han guardado un silencio suspicaz sobre la divulgación del documental Gusano, que también se presenta este próximo domingo en el espacio La Mirada Indiscreta del Canal 41 (AméricaTeVe) a las 8:00 p.m. Para usar su propia terminología, no hay manera que puedan convertir "el revés en victoria".

El estercolero montado frente a la casa de la familia Rodiles resulta obvio en su grosería y espanto. Obesos agentes de la policía política, vestidos de civil, manoseándose los testículos tan pronto detectan una cámara; un escenario con jóvenes de cuellos henchidos que sermonean sobre las virtudes de la revolución; niños conminados a participar, sin la autorización de sus padres, diciendo textos de adultos aprendidos de memoria y el cantante Arnaldo y su Talismán ensordeciendo el ambiente.

Alrededor de cuatro cámaras recorren en diversos planos la geografía del repudio y entonces se nota que los niños están como aburridos y no entienden qué hacen allí hasta que el miedo los sobrecoge cuando se dan cuenta que están agrediendo físicamente a una persona, quien resulta ser Rodiles.

Las maestras los obligan a tomar parte, mientras bailan reggaetón, cimbreando las caderas. Durante los recesos de la orquesta del "Talismán" se pasan canciones de otros intérpretes, como el dúo Buena Fe, reconocidos artistas incapaces de decirles a los funcionarios del Ministerio de Cultura que no utilicen su obra para actos semejantes.

Dice el poeta Rafael Alcides, en el documental, que el acto de repudio es como una sombra de la revolución. Durante la entrevista de televisión yo observaba a Rodiles, Ailer, su esposa, y la artista Rebeca Monzó, entusiasta seguidora de Estado de SATS, personas decentes, pacíficas, cansadas de tanta ignominia, llenos de esperanza por una Cuba mejor y no dejaba de pensar cuando a Rodiles lo arrastraron frente a su digna madre y uno que parecía camarógrafo trataba de patearlo por detrás, mientras otros le gritaban improperios. El castrismo quema sus penúltimas naves, sin duda, y en Gusano se atestigua lo siniestro de su desesperación.

www.elnuevoherald.com
Por Alejandro Rios para el Nuevo Herald

Deja tu comentario

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter