El gobierno colombiano, que preside el ex guerrillero izquierdista Gustavo Petro, informó en un comunicado que no apoya la realización de un torneo de béisbol internacional en Barranquilla, donde participará un equipo de peloteros cubanos residentes en Estados Unidos.
“El uso de estos símbolos se interpretaría como una clara infracción a los derechos constitucionales y deportivos de la República de Cuba”, advirtió el Ministerio del Deporte de Colombia en un comunicado.
El equipo de la Federación Profesional Cubana de Béisbol (FEPCUBE) se hace llamar Patria y Vida, y aunque su gerente general, el ex lanzador Orlando “El Duque” Hernández, asegura que no se trata de un proyecto político, la reacción de La Habana y su aliado Petro demuestran que sí lo es.
El Ministerio del Deporte de Colombia indicó que el torneo es un evento de carácter privado e invitacional y dejó en claro que no cuenta con su apoyo.
“El mismo no es organizado por la Federación Colombiana de Béisbol, ni hace parte de los eventos del calendario de la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol, única organización avalada por el Comité Olímpico Internacional”, indica el documento.
En realidad, el certamen, llamado Serie Intercontinental, no es un evento oficial, que esté avalado por las Grandes Ligas o por la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC).
Es un torneo que nació de las cenizas de la desaparecida Serie Latinoamericana, una suerte de hermana menor de la Serie del Caribe, en la que participaban los campeones de las ligas profesionales de Panamá, Colombia y Nicaragua, además del ganador de la liga estatal de Mérida, en México.
Al integrarse Panamá, Colombia y Nicaragua, en calidad de invitados, a la Serie del Caribe, la Serie Latinoamericana murió de manera natural.
Entonces, Edinson Rentería, hermano del ex campocorto de Grandes Ligas Edgar Rentería, se dio a la tarea de convocar este torneo por invitación, con la participación de seis equipos.
El Ministerio del Deporte de Colombia rechazó una propuesta que hizo el llamado Team Rentería USA, organizador del campeonato, para su financiamiento.
Las autoridades justificaron su rechazo con el argumento de que los proyectos de financiación deben ser presentados por las federaciones deportivas nacionales y no por un ente independiente y privado como el de los hermanos Rentería.
En un principio, los organizadores invitaron a la Federación Cubana de Béisbol (FCB) a sumarse a la Serie Intercontinental, además del equipo de la FEPCUBE, pero las autoridades deportivas de La Habana declinaron la invitación.
En primer lugar, alegaron que no se trataba de un torneo oficial, razón por la que no les interesaba participar, pero dos semanas después, en una declaración fechada el 15 de diciembre, la FCB rechazó categóricamente lo que llamó “el intento de la FEPCUBE de usurpar funciones únicamente asignadas a nuestra institución”.