Cuba 19 noviembre 2013

Cuba: Feroz adoctrinamiento o educación?

José Martí escribió: "Ser culto es el único modo de ser libre" e instruirse es la máxima aspiración de un hombre para ser soberano. En Cuba, el dicho de Martí con que comienzo mi escritura se repite como el catecismo en la iglesia católica. Pero... ¿nuestros niños están siendo educados o adoctrinados?



Vemos a diario niños de 5 años gritando en las escuelas "Patria o Muerte". Eso le enseñan los profesores, la televisión, el medio que les rodea les "educa" a pensar así. ¿Eso los hace ser libres? ¿Cómo pueden pensar en la muerte cuando ni siquiera saben vivir?

Hay que ver a un niño cubano hablando del imperialismo, hasta lo sufre. Luego le pides que localice a Cuba en el mapa y a duras penas lo logra.

Hace varios días me estudié el libro de lectura de cuarto grado. A esa edad se aprende a redactar cartas y me sorprendió el ejemplo que utilizan para enseñarlo. (foto)

 
Los niños necesitan jugar, creer en fantasías, amar y no odiar; ni al imperialismo ni a nada. Cada niño se merece una niñez sana, y aprender, y estudiar mucho; pero de ser culto a repetir una doctrina de memoria va un buen tramo.


Lecturas escolares

Le digo a mi hija que ser responsable es un privilegio. No sé de qué lugar tan profundo de mi ser sale esa fórmula de rebeldia. Descubro que es algo de lo que no estoy plenamente consciente. No es la educación que recibí en la escuela, ni en mi casa, donde lo mas importante era ser obediente. Ser guiado por otros.



En un suspiro ha cumplido 7 años. En igual periodo que el que hemos recorrido juntas ?el mejor de mi vida sin duda alguna? tendrá 14, después 21... Para entonces debo haberle enseñado lo mejor de mí. No estoy segura de haber sido libre. Y creo que sólo se puede ser feliz desde ahí.

En medio de tanta chusmeria como se vive hoy en día en Cuba, mi hija y yo hemos tenido la suerte de que su maestra desde primer grado es bastante buena. Pero no puede enseñarle a ser libre, y por eso, no puede educarla para ser de veras responsable. La maestra, yo no sé si por conviccion o por obediencia, pero sin duda alguna porque todos aquí le restamos importancia, debe enseñar a mi hija otros héroes que no son los de su madre, si alguno tuviera. Y debe adoctrinarla desde chiquita en una religión política que insisto en que nadie me ha preguntado nunca si estoy de acuerdo en que sea la que modele su conciencia infantil. Y se da por sentado que si la educacion es gratuita debo aceptar que los valores que se le enseñen a mi hija sean los mismos que constituyen la profunda crisis de derechos que se vive en nuestro país desde la toma del poder por el castrismo, que lo convierten en un lugar del que la mayoría sueña con escapar.

¿No podemos hacer otra cosa que restarle importancia a la manera como otros, que no elegimos, educan a nuestros hijos? ¿Contentarnos con que aprenden a leer y a escribir y quizás un día puedan ir a la Universidad y ser integrales si anulan su conciencia, su voluntad, su responsabilidad y su libertad?. ¿Quién gana más con lo de la educación estatal gratuita? ¿La familia o la dictadura del Estado?

El día en que mi hija nació entendí que no podía seguir desligándome de mi responsabilidad. Ella me enseñó las primeras nociones de libertad con sus primeros llantos. Ese día, en la sala donde estábamos a la espera de recibir el alta médica al día siguiente, estaban poniendo en un televisor "Palmas y Cañas", un programa de television ab aeterno, y detras el Noticiero estatal. Y yo me dije que no quería nada de eso para ella, que su vida tenía que ser diferente de la mía, que todas las veces en que me quedé callada de mis pequeñas verdades había perdido la oportunidad de labrarle un futuro. Pero no se me ocurrió enseguida qué hacer para regalarle una mejor vida.



A los pocos años abrí "El blog de Jerónimo", acogiéndome al hechizo de un grabado de Durero, y en el acto de encontrar mi propia expresión empece a escuchar mi corazón, la misma voz que le dice a ella que ser responsable es un privilegio que ella merece y que debe darse, por amor a sí misma.

Un país donde a la gente se le silencia de tantas maneras, que obstaculiza el camino a la verdad interior de cada uno, no puede producer crecimiento individual, florecimiento, creatividad, riqueza, felicidad.

Una amiga tiene a su hija de 3 años en el Círculo Infantil. Me contó que la niña llegó un día con que le habían mandado a pintar la gorra del Che. Así que tomo las crayolas negras y pintó lo mejor que pudo una gorra con una estrellita. Al día siguiente la niña llegó con que había que pintar el sombrero de Camilo. Y repitió el mismo paso. Pero al tercer día, mientras subía las escaleras de la casa, la niña anunció que esa noche debía pintar para el día siguiente los pantalones de Fidel. Mi amiga miró a su marido y los dos, a coro, concluyeron: "¡No jodas!"

Pero fuera de hacerse el chivo loco y olvidar la tarea si tiene tanta carga politica, llegar tarde a los matutinos que también son políticos, no se puede hacer más nada, mientras el sistema escolar sea propiedad del Estado. Cada día que pasa me pregunto cuál es el camino para recuperar las libertades que nuestros padres vendieron y en el que sin quererlo, postergando su responsabilidad, nos vendieron a nosotros.

Lilianne Ruiz
La Habana

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