El hecho ocurrió en el horario de ingreso a la escuela normal Mariano Moreno N°40 de la ciudad santafesina de San Cristóbal —unos 600 kilómetros al norte de Buenos Aires— mientras los alumnos izaban la bandera. El atacante sustrajo el arma de su mochila y comenzó a disparar.
El alcalde Marcelo Andreychuk confirmó que un alumno de 13 años murió en el establecimiento y otros dos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad por perdigones alojados en cara y cuello.
En medio de las corridas de los estudiantes, un empleado del establecimiento educativo se abalanzó sobre el agresor y logró quitarle el arma. Luego fue trasladado a una comisaría, donde permanece detenido. Por la reciente reforma del Código Penal —que bajó a 14 de años la edad de imputabilidad—, el adolescente podría ser condenado a una pena máxima de hasta 15 años de prisión.
“Entramos a la escuela, sonó el timbre para izar la bandera y cuando estábamos bajando el chico llegó y de la nada gritó ‘sorpresa’ y empezó a disparar”, relató una alumna que se identificó como Priscila en diálogo con radio Rivadavia de Buenos Aires.
La joven, compañera de curso del atacante, comentó que eran comunes las peleas, por lo que las autoridades habían dispuesto desde hace un año la presencia de agentes de policía en los accesos al establecimiento. No está claro si el agresor estuvo implicado en alguna de estas riñas.
El alcalde Andreychuk también alertó sobre el consumo de estupefacientes entre los jóvenes de ese poblado de 16.000 habitantes. “El problema de consumo de droga es muy grave en la ciudad. Es muy preocupante, cada vez se consume a más temprana edad”, advirtió.
Episodios de estas características no son comunes en el país sudamericano. La tenencia y portación de armas de fuego está restringida a mayores de 18 años, entre otros requisitos.
El único antecedente se remonta a 2004, cuando un adolescente mató a tres compañeros del primer año en una escuela secundaria de la localidad sureña de Carmen de Patagones con un arma 9 milímetros que pertenecía a su padre, un suboficial de la policía guardacostas. La justicia declaró inimputable al autor de la masacre, que entonces tenía 15 años.
En la actualidad se encuentra en una institución psiquiátrica.
FUENTE: AP