La enorme explosión del 25 de septiembre provocó el derrumbe de un edificio residencial de dos plantas en el histórico barrio de Plaka, en la capital griega, cerca de la antigua Acrópolis. Seis personas murieron: una pareja de ancianos que vivía en uno de los apartamentos y cuatro turistas estadounidenses que se alojaban en una propiedad alquilada en el edificio.
Los tres sospechosos —dos griegos y un ciudadano albanés— presuntamente retiraron tuberías de la red de suministro de gas del edificio para vender el cobre como chatarra. El cuerpo de bomberos anunció el jueves que una investigación de 34 días llevó a las autoridades a emitir órdenes de arresto contra los tres por provocar importante fuga de gas al robar tramos de tubería de cobre.
“Estoy devastado por lo que pasó, pero la explosión no fue culpa mía”, declaró uno de los tres cuando los reporteros que esperaban les preguntaron a los sospechosos si lo lamentaban, mientras la policía los conducía al interior del juzgado.
El cobre tiene un alto valor como metal de desecho, y el robo de cableado, tuberías y metal de cobre en instalaciones de infraestructura en Grecia es frecuente.
Los sospechosos enfrentan una serie de cargos graves, entre ellos incendio provocado, homicidio involuntario con posible intención, causar una explosión mortal y causar lesiones corporales peligrosas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP