Al menos cuatro personas han muerto y más de 100 han resultado heridas desde que comenzó la cosecha a principios de este mes, según el Ministerio de Salud palestino. Varios activistas sostienen que las autoridades israelíes hacen poco para detener ataques en los que se emplean armas que van desde hondas hasta armas de fuego. Una fotógrafa de The Washington Post y otras personas resultaron gravemente heridas en un ataque perpetrado el viernes.
En el ataque del sábado en la aldea cristiana de Taybeh, los colonos agredieron al cónsul general de Bélgica, diplomáticos franceses y polacos y representantes católicos, señaló el ministro de Exteriores belga, Maxime Prevot.
“Un alcalde francés fue agredido y un vehículo belga resultó dañado. Nuestro equipo está a salvo”, indicó Prevot. El diplomático vinculó el ataque con lo que calificó como la “política ilegal de asentamientos” de Israel y prometió impulsar nuevas sanciones de la Unión Europea. “La impunidad de los colonos violentos debe terminar”, añadió.
En un video compartido por Amit Orfali, un activista presente en el lugar, el alcalde francés, con una banda tricolor, aparece recargado en un vehículo mientras está sentado en el suelo polvoriento. En otros clips se muestra a jóvenes enmascarados golpeando con insistencia la ventanilla del lado del conductor y pidiendo identificaciones, mientras otros hombres enmascarados que portaban palos avanzaban a lo lejos.
Orfali dijo que los hombres enmascarados “amenazaron con matarnos”.
Los ataques ocurrieron a menos de dos semanas de unas elecciones muy disputadas que podrían poner fin al periodo del primer ministro Benjamin Netanyahu en el cargo. Su gobierno, el más nacionalista y de extrema derecha en la historia de Israel, enfrenta críticas internas por fallas de seguridad y reclamos internacionales por el trato a los palestinos en Cisjordania y Gaza. Algunos de los altos funcionarios del gobierno son colonos.
El ejército israelí, en un comunicado, confirmó el ataque del sábado contra los diplomáticos y lo calificó como un “grave acto de violencia”, pero afirmó que la visita no había sido coordinada con el organismo y que no había soldados en el lugar.
La policía israelí informó que había abierto una investigación y prometió trabajar “hasta que todos los que participaron en estos casos sean llevados ante la justicia”. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, condenó en X los “graves actos de violencia de alborotadores israelíes”, y agregó que su ministerio estaba en contacto con los embajadores de los países implicados.
Sin embargo, la oficina de Netanyahu emitió más tarde un comunicado en el que advirtió contra “conclusiones prematuras” sobre el incidente y señaló preocupaciones por “una campaña coordinada para difamar a Israel”.
El principal rival de Netanyahu en las elecciones, Gadi Eisenkot, escribió en X que “un puñado de criminales está quemando los últimos jirones de legitimidad que le quedan al Estado de Israel”.
Eisenkot lo calificó de “terrorismo judío”, el mismo término que utilizó la fotógrafa de The Washington Post, Heidi Levine, al hablar con The Associated Press el sábado desde su cama de hospital.
“He estado cubriendo esta región durante más de 40 años, y nunca he visto a este país en un estado como el que tiene hoy”, manifestó Levine, y agregó que estaba “conmocionada e indignada” de que Netanyahu se refiriera al ataque contra ella y otras personas como “presunto”.
En el pasado, Netanyahu ha atribuido la violencia a un pequeño número de alborotadores. Pero se han incendiado autos, se han dañado árboles y se ha herido a personas en comunidades de todo el territorio palestino, y algunas personas afirman que esta es la temporada más peligrosa hasta la fecha.
La ONU y gran parte de la comunidad internacional consideran que los asentamientos en Cisjordania, muchos de los cuales parecen suburbios desarrollados, son ilegales en territorio ocupado. Los colonos han establecido cientos de puestos de avanzada adicionales sin autorización del gobierno, mientras siguen disfrutando de la protección del ejército israelí.
Israel capturó Cisjordania, junto con Gaza y Jerusalén oriental, en la Guerra de los Seis Días de 1967, territorios que los palestinos quieren para un futuro Estado. Cisjordania permanece bajo el dominio militar israelí.
Una de las críticas más recientes ha llegado desde China. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, le dijo al presidente israelí Isaac Herzog esta semana que Israel debería “detener y revocar el acto de establecer asentamientos por la fuerza en Cisjordania”, informó un portavoz el viernes.
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Los periodistas de The Associated Press Sam Mednick en Tel Aviv, Israel, y Sylvie Corbet en París contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP