Rodríguez Hernández fue el conductor asignado.
De acuerdo con la denuncia, durante los primeros minutos del trayecto comenzó a hacer comentarios personales a la pasajera.
El hombre presuntamente la llamó “guapa”, le preguntó si estaba soltera o casada y le comentó que era propietario de un negocio que necesitaba contratar empleados.
También le propuso encontrarse esa misma noche para conversar sobre una posible oportunidad laboral.
Según la declaración recogida por los investigadores, el conductor no preguntó la edad de la joven.
La adolescente tenía previsto llegar a una residencia ubicada en el área del condominio Bonterra, en Hialeah.
Sin embargo, el trayecto tomó un rumbo diferente.
El conductor habría desviado el vehículo hacia un parque
Según el informe policial, Rodríguez Hernández condujo hasta un parque cercano al condominio Bonterra, donde estacionó el automóvil.
Posteriormente, abandonó el asiento del conductor y se sentó junto a la adolescente en la parte trasera del vehículo.
La joven declaró que, cuando se inclinó para darle un abrazo de cortesía, el hombre la sujetó con ambos brazos y la besó en la boca sin su consentimiento.
“La sujetó con ambos brazos, le giró el rostro y la besó a la fuerza”, señala el relato del informe de arresto citado por Univision Miami.
La adolescente aseguró que intentó rechazar los acercamientos del conductor.
Sin embargo, según la denuncia, el hombre continuó con los contactos físicos no consentidos.
La menor aseguró que le dijo repetidamente que no
La denuncia recoge que la adolescente manifestó su rechazo de forma verbal y física.
Según su declaración, le dijo repetidamente “no, no, no” y apartó la mano del acusado para impedir que continuara tocándola.
Pese a esa resistencia, Rodríguez Hernández presuntamente realizó varios tocamientos íntimos por encima de la ropa e intentó introducir la mano dentro de sus pantalones.
La joven afirmó que permaneció aproximadamente 30 minutos dentro del vehículo antes de que el conductor finalmente accediera a llevarla a su residencia.
De acuerdo con el informe, el acusado volvió a besarla sin consentimiento antes de que pudiera bajar del automóvil.
Estas acusaciones forman parte de la investigación policial y todavía no constituyen hechos probados judicialmente.
El sospechoso habría enviado mensajes a la adolescente después del viaje
La investigación también incluye comunicaciones posteriores al presunto incidente.
Según la denuncia, Rodríguez Hernández tomó el teléfono de la adolescente, introdujo sus datos de contacto y realizó una llamada a su propio dispositivo para obtener el número de ella.
Posteriormente, comenzó a enviarle mensajes.
En esas comunicaciones, el conductor presuntamente afirmó que le habían gustado los besos y volvió a proponer un encuentro para hablar de trabajo.
La joven respondió que estaba soltera y que no buscaba una relación sentimental, aunque manifestó que podía conversar sobre una oportunidad laboral.
Después de que el hombre insistiera en reunirse, la adolescente dejó de responder.
Los mensajes fueron mencionados entre los elementos utilizados por los investigadores para reconstruir lo ocurrido.
Policía de Hialeah identificó al conductor mediante la aplicación
Tras recibir la denuncia, los detectives de Hialeah comenzaron a verificar la información relacionada con el viaje.
Las autoridades utilizaron los datos asociados a la cuenta del conductor en Empower y el número telefónico que había facilitado a la adolescente.
Según los documentos citados por los medios locales, Rodríguez Hernández tenía registrada una dirección en Downey, California.
Sin embargo, también había proporcionado una dirección en Hialeah al concesionario donde adquirió el vehículo que utilizaba para realizar los viajes.
Se trataba de un Hyundai Santa Fe, de acuerdo con el informe policial.
Los investigadores lograron localizar al sospechoso y lo detuvieron el jueves en una residencia de Hialeah.
Al momento de su arresto, Rodríguez Hernández se acogió a su derecho a guardar silencio.
Jueza fija una fianza de 5.000 dólares
Después de su detención, Rodríguez Hernández compareció ante una jueza del condado Miami-Dade.
Durante la audiencia, la magistrada determinó que existía causa probable para continuar con el procedimiento penal.
La jueza fijó una fianza de 5.000 dólares.
También hizo referencia a posibles antecedentes penales del acusado en California, aunque la información disponible no permite precisar la naturaleza ni el resultado de esos expedientes.
Al cierre de los reportes iniciales, Rodríguez Hernández permanecía recluido en el Turner Guilford Knight Correctional Center (TGK), en Miami-Dade.
La determinación de causa probable no equivale a una declaración de culpabilidad.
¿Qué pena podría enfrentar el conductor de Empower?
Rodríguez Hernández enfrenta un cargo relacionado con conducta lasciva o indecente contra una menor.
Según la clasificación penal señalada en los reportes, se trata de un delito grave de tercer grado en Florida, que puede conllevar hasta cinco años de prisión.
La pena aplicable dependerá del cargo formal, las circunstancias acreditadas, los antecedentes legalmente relevantes y las decisiones del tribunal.
El acusado conserva la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia judicial que establezca su responsabilidad.
Otro conductor cubano de Uber fue arrestado en Hialeah días antes
El caso ocurre apenas dos días después de otro arresto relacionado con un conductor de transporte compartido en Hialeah.
En ese incidente, Joe Luis Suárez Pozo, de 51 años y origen cubano, fue detenido acusado de agredir sexualmente a una mujer de 63 años a la que había conocido durante un viaje de Uber.
Según la investigación, Suárez Pozo habría contactado posteriormente a la mujer y la invitó a tomar café, pero terminó llevándola a un parque donde presuntamente ocurrió la agresión.
Una jueza fijó una fianza de 7.500 dólares.
Uber confirmó que expulsó a ese conductor de su plataforma y aclaró que la presunta agresión no ocurrió durante un viaje activo contratado mediante la aplicación.
Ambos casos son independientes y no existe información que indique una relación entre los acusados.
En junio otro conductor de Uber fue detenido en Doral
Un tercer caso había sido reportado en junio de 2026.
En aquella ocasión, Yusel Keoma Pérez Leyva, de 42 años, también de origen cubano, fue arrestado en Doral acusado de secuestrar y agredir sexualmente a una pasajera que había recogido en Miami Beach.
Según los reportes, un juez le negó la fianza y el Departamento de Seguridad Nacional emitió una orden de detención migratoria.
Los tres arrestos han generado preocupación por la seguridad de los usuarios de servicios de transporte compartido.
Sin embargo, se trata de investigaciones distintas y no permiten concluir que exista una organización criminal o una conexión entre los conductores.
La seguridad de los pasajeros vuelve al centro del debate
Los casos recientes plantean interrogantes sobre las medidas de protección para quienes utilizan aplicaciones de transporte.
Entre los aspectos relevantes figuran la verificación de identidad de los conductores, los controles de antecedentes y los mecanismos para denunciar comportamientos inapropiados.
También resulta importante distinguir entre las diferentes plataformas involucradas.
El arresto de Rodríguez Hernández está relacionado con un viaje solicitado mediante Empower, mientras que los otros casos mencionados corresponden a conductores de Uber.
No se ha divulgado en la información proporcionada una declaración oficial de Empower sobre este arresto ni sobre posibles medidas adoptadas contra el conductor.
La investigación continúa en Hialeah
Vicente Fermín Rodríguez Hernández enfrenta un proceso penal por la denuncia presentada por una pasajera de 17 años.
La Policía sostiene que el hombre utilizó una supuesta oportunidad laboral para acercarse a la adolescente y que posteriormente realizó contactos físicos no consentidos durante el viaje.
Los investigadores identificaron al acusado mediante información de la aplicación y comunicaciones telefónicas.
El conductor fue arrestado, compareció ante una jueza y recibió una fianza de 5.000 dólares, mientras el caso continúa bajo investigación judicial.
Por ahora, no se ha informado de una sentencia ni de una determinación definitiva de responsabilidad penal.