La medida llegó a poco más de un mes de que comience el estiaje en el territorio ecuatoriano, un fenómeno climático que debido al menor abastecimiento de agua afecta su generación hidroeléctrica. El país vecino afrontó en 2024 una de las peores crisis energéticas en más de seis décadas, lo que provocó apagones de hasta 14 horas diarias.
“Cuando llegan las sequías y el Fenómeno de El Niño, Colombia y Ecuador siempre han tendido la mano del otro lado de la frontera”, escribió en X el ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma, al anunciar que “quedó en firme” la resolución que habilita la comercialización.
La transacción internacional de energía se restablecerá en los próximos días, añadió Palma sin precisar una fecha ni un volúmen.
“La energía no puede ser un rehén de las diferencias políticas”, aseguró el ministro colombiano, quien puntualizó que la medida se ejecutará “garantizando siempre la soberanía energética y el interés nacional de Colombia”.
The Associated Press solicitó un pronunciamiento al ministerio de Energía de Ecuador, pero no recibió respuesta de inmediato.
El gobierno del presidente colombiano Gustavo Petro suspendió en enero la venta de energía a Ecuador en respuesta a la imposición de aranceles de entre el 30% y 75% por parte de su homólogo ecuatoriano Daniel Noboa a las importaciones colombianas.
La denominada tasa de seguridad se fijó alegando una supuesta falta de control de la seguridad fronteriza desde el lado colombiano, lo cual fue rechazado por Bogotá.
Posteriormente, la Comunidad Andina resolvió que los dos países eliminaran dichos aranceles por afectar al comercio bilateral y contradecir la normativa regional. Aunque Ecuador levantó los impuestos, Noboa afirmó que la decisión obedeció a un acuerdo con el presidente electo de Colombia, el conservador Abelardo de la Espriella, quien asumirá el poder el 7 de agosto.
Está previsto que en septiembre comience en Ecuador el período de estiaje que provoca severas sequías en la zona austral disminuyendo los caudales de los ríos que alimentan sus centrales hidroeléctricas.
En ese contexto la compra de energía a Colombia resulta fundamental para suplir la demanda ecuatoriana, que consume por día un promedio de 4.500 megavatios.
FUENTE: AP