De la mano de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), universidades, estudiantes y organizaciones explicaron a la comisión cómo el gobierno del presidente Donald Trump ha utilizado los estatus migratorios, así como el financiamiento de programas universitarios, para “castigar” las protestas que se realizan en favor del pueblo palestino.
Las quejas se presentaron durante el 197 período de sesiones de la CIDH en Ciudad de Panamá.
Leqaa Kordia, una mujer palestina de 33 años que participó en una protesta universitaria y que fue detenida por el Servicio de Inmigración Estadounidense conocido como ICE, relató a la comisión que estuvo 368 días en un centro de detención por haber participado en una protesta en la Universidad de Columbia, en Nueva York.
“Fui secuestrada por ICE en 2025, como parte de la campaña de la administración Trump dirigida para castigar estudiantes y otros como yo que defiende los derechos de los palestinos”, dijo Kordia.
Otro de los participantes en la audiencia fue Jamil Dakwar, director del programa de Derechos Humanos de ACLU, quién explicó que era la primera vez que la comisión tenía una audiencia enfocada en las violaciones de la libertad de expresión y de academia por parte de Estados Unidos.
Dakwar dijo que la represión del gobierno estadounidense es parte de una “larga historia de supresión de la libertad de expresión y de la defensa de la causa palestina; una historia en la que dicho apoyo se ha calificado de ilegítimo, equiparándolo con la justificación del terrorismo y la promoción del antisemitismo”.
Los representantes del gobierno estadounidense que asistieron a la audiencia dijeron que la comisión no tenía jurisprudencia en las decisiones estadounidenses. Sin embargo, explicaron que las acciones que tomaba su gobierno era en contra del antisemitismo.
FUENTE: AP