Varios incendios que arrasaron comunidades montañosas y zonas costeras al oeste de la capital griega quedaron bajo control durante la noche. Aviones y helicópteros arrojaron agua dentro de los perímetros contenidos durante la mañana, apagando focos activos mientras los vientos se mantenían en calma.
El ejército desplegó maquinaria de orugas para abrir cortafuegos en las laderas calcinadas, mientras unidades especializadas avanzaban a pie hacia zonas boscosas para extinguir brasas humeantes antes de que pudieran reavivarse.
Los equipos trabajaban contrarreloj: los vientos suelen intensificarse por la tarde, un fenómeno costero común en todo el Mediterráneo en verano, cuando la tierra se calienta más rápido que el mar y atrae brisas más fuertes.
El incendio saltó las líneas de contención el día anterior.
Más de 1.000 personas han sido evacuadas de los alrededores del balneario costero de Porto Germeno y de otras zonas al oeste de la capital, incluidas más de 250 rescatadas por embarcaciones desde playas de la zona.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP