Esa impactante victoria ante Lionel Messi y el eventual campeón del torneo resultó ser apenas el inicio de su campaña para sacudir el fútbol. Quizás ninguna nación ha hecho más para agitar el deporte más popular del mundo.
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SUSCRIBITEArabia Saudí protagonizó una de las mayores sorpresas en la historia de la Copa Mundial al vencer a la formidable Argentina en Qatar hace cuatro años.
Esa impactante victoria ante Lionel Messi y el eventual campeón del torneo resultó ser apenas el inicio de su campaña para sacudir el fútbol. Quizás ninguna nación ha hecho más para agitar el deporte más popular del mundo.
En cuestión de semanas, Cristiano Ronaldo se convirtió en el primero de una serie de superestrellas en cambiar Europa por la liga saudí. “En Europa mi trabajo está hecho. Este es un nuevo desafío”, declaró el ganador de cinco Balones de Oro.
Karim Benzema fue seducido para dejar el Real Madrid. El brasileño Neymar también se mudó al reino rico en petróleo. Aunque los intentos por fichar a Messi y a Kylian Mbappé no tuvieron éxito, Arabia Saudí sí consiguió su mayor victoria de todas: el derecho a albergar el Mundial de 2034.
Todo formaba parte del intento del país por alejarse de su fuerte dependencia del petróleo y explorar otros sectores generadores de ingresos. Algunos críticos sostienen que también es un intento de “sportswashing”, usando el deporte para renovar su imagen pública frente a su historial de derechos humanos y las represiones contra la disidencia.
Se han gastado miles de millones de dólares para asegurarse campeonatos mundiales de boxeo, carreras de Fórmula 1 y tenis. El LIV Golf, respaldado por Arabia Saudí, tentó a grandes campeones para que abandonaran el PGA. Recientemente anunció que retiraría la financiación de ese proyecto, pero su compromiso con el fútbol sigue siendo firme. Varios de sus principales equipos son propiedad del fondo soberano de riqueza del país.
El torneo de este año será una prueba de cuánto ha avanzado la selección saudí con el telón de fondo de un gasto tan espectacular.
"No podemos prometer milagros, pero les prometemos que daremos todo para alcanzar nuestros objetivos”, dijo el recién nombrado entrenador Georgios Donis.
Una afluencia de talento extranjero de primer nivel no necesariamente se traduce en un mejor rendimiento de los jugadores formados en casa en el escenario internacional.
Sufrió una prematura eliminación en la Copa Asia de 2024, despidiéndose en los octavos de final. La contribución más memorable de Arabia Saudí a ese torneo —poco más de 12 meses después del triunfo histórico ante Argentina— fue que el técnico italiano Roberto Mancini se marchó del campo durante la tanda de penales que su equipo perdió ante Corea del Sur. Meses después, Mancini se quedó sin trabajo.
Llegó el francés Hervé Renard, quien había dirigido al equipo en Qatar en 2022, y el conjunto aseguró de inmediato la clasificación para el torneo de este año. Pero en abril, a menos de dos meses de que Arabia Saudí inicie su campaña en el Mundial, Renard fue reemplazado por el griego Donis.
Donis ha dirigido a varios equipos de la liga saudí y también ha trabajado con varios de los jugadores que irán al Mundial. Entre ellos está el delantero Feras Al Buraikan, campeón consecutivo de la Liga de Campeones de Asia con Al Ahli.
Su nombramiento con tan poca antelación parece haberse basado en su conocimiento y experiencia específicos del fútbol saudí, y la Federación Saudí de Fútbol señaló que se “esperaba que apoyara una transición sin contratiempos”.
Donis explicó al anunciar su convocatoria el mes pasado: “La ventaja para nosotros es que he pasado muchos años en Arabia Saudí y conozco la cultura del país y a los jugadores. Por lo tanto, queremos ser muy competitivos y luchar con fuerza”.
Aunque las contrataciones estelares del extranjero se han desacelerado, y también se han marchado grandes nombres, como Neymar, la federació saudí ha tomado medidas para desarrollar a sus propios jugadores. En mayo, Matt Crocker fue atraído para dejar su cargo como director deportivo de la Federación de Fútbol de Estados Unidos y ponerse al frente del desarrollo de talento en Arabia Saudí.
La inversión en categorías juveniles se ha duplicado en los últimos tres años hasta alcanzar los 26,7 millones de dólares, junto con una expansión de centros regionales de entrenamiento, todo con la mira puesta en la Copa del Mundo de 2034 en casa.
Antes de todo eso está el torneo de este año y la oportunidad de volver a sorprender al mundo.
“Creo que todos los jugadores tienen la capacidad y la pasión necesarias para comprometerse con nuestro plan, lo que nos permitirá, paso a paso, construir un equipo fuerte y unido”, dijo Donis. Y añadió: “Creo en sus capacidades, así que mi prioridad ahora es que ellos crean en sus capacidades, que estén convencidos del plan y que sepan qué se requiere de ellos”.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa
FUENTE: AP

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