La medida llega cuando la policía ha sido duramente cuestionada por parte de la sociedad guatemalteca después del asesinato de un abogado ocurrido hace poco más de una semana. La policía acusó a dos hombres del crimen, pero la fiscalía pidió liberar a los acusados y detener a siete policías supuestamente involucrados.
Tras anunciar la remoción de Boteo, el presidente Bernardo Arévalo dijo en conferencia de prensa que la medida busca “fortalecer la supervisión, corregir deficiencias y mejorar la gestión (policial)”.
Agregó que “era parte de la revisión de la estructura, conducción y funcionamiento de la policía”.
El mandatario también dio su respaldo al actual ministro de Gobernación, Marco Villeda, a quien los críticos han cuestionado su capacidad de mando. “No vamos a ceder ante el miedo ni a permitir que las presiones marquen el rumbo de este país”, dijo el presidente.
“La seguridad del país exige mandos responsables”, señaló, por su parte, Villeda al hablar sobre los cambios. Además de Boteo también fue removido Esvin Jacinto Quiché, subdirector general de operaciones de PNC.
El 17 de octubre varios hombres armados ingresaron a un campo de fútbol de la capital guatemalteca para asesinar al abogado Juan Francisco Solórzano Foppa, quién murió de varios disparos. El ataque también cobró la vida de otra persona y cinco resultaron heridas.