Los incendios, que se produjeron de manera simultánea la noche del viernes en la región de Valparaíso, ubicada a 100 kilómetros al este de Santiago, provocaron una respuesta urgente de las autoridades chilenas. La magnitud de la tragedia aún está siendo evaluada, mientras se intensifican los esfuerzos para controlar y mitigar los impactos de los siniestros.
Las rutas a estas playas del Pacífico fueron cerradas el viernes después del mediodía, y varios focos de fuego se expandieron muy rápidamente quemando zonas pobladas, donde colapsaron las rutas alternativas de miles de personas que intentaban evacuar.
Según un reporte de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el incendio forestal de mayor magnitud es en la Reserva Lago Peñuelas, al costado de la principal autopista a la zona, que ha quemado más de 7.000 hectáreas.
El segundo incendio más importante es en La Aguada, comuna de La Estrella, Región de O’Higgins, en el centro del país, que ha destruido 4.084 hectáreas.
Una ola de calor con máximos de temperatura agobia estos días al Cono Sur americano, donde el fenómeno climático natural de El Niño se agudiza por el calentamiento global provocado por la actividad humana, según especialistas.