Para entonces, los militares llevaban una década en el poder, tras un golpe de Estado. Una brutal guerra civil mató al menos a tres millones de personas, sacudiendo la incipiente democracia de la nación rica en recursos después de su independencia de Gran Bretaña en 1960.
El gobernante militar, Olusegun Obasanjo, había enviado soldados a escuelas secundarias de todo el país para imponer disciplina, una muestra de cómo las juntas sucesivas gobernaban el país. Fela se enfrentaba constantemente a las autoridades, mediante sesiones al aire libre de comentarios mordaces en su club social, letras subversivas y confrontaciones con oficiales.
Pero con el lanzamiento de “Zombie”, se acabaron las contemplaciones.
“Zombie no go turn, unless you tell ’em to turn (Zombie) / Zombie no go think, unless you tell ’em to think” (Zombie no giran a menos que les digas que se giren (Zombie) / Zombie no piensan a menos que les digas que piensen), cantaba sobre su característica composición polirrítmica, imitando un desfile militar con órdenes de marchar, saludar y disparar.
Fela retrató la vida bajo el gobierno militar nigeriano “En cierto modo, lo veíamos como un símbolo de nuestro propio intento incipiente de proteger nuestro limitado horizonte de libertad”, declaró a The Associated Press Yau, hoy de 66 años y activista político radicado en Abuya.
Yau contó que la letra de la canción se convirtió en una protesta no solo contra los soldados, sino también contra maestros a quienes los estudiantes no apreciaban en su escuela en la zona noroeste de Nigeria.
Nacido en 1938, bajo el dominio colonial, Fela es, sin duda, uno de los artistas más grandes de Nigeria. Su carrera musical abarcó más de cuatro décadas, desde finales de la década de 1950 hasta la de 1990. Fela, quien murió en 1997, fue homenajeado póstumamente con un premio a la trayectoria en los Grammy en febrero.
El afrobeat fue creación de Fela y del legendario baterista Tony Allen. Era un género impulsado por los instrumentos que combinaba ritmos tradicionales de África occidental con sonidos afroestadounidenses como el jazz y el funk.
Además de artista, Fela fue el gran cronista de la vida bajo el liderazgo militar de Nigeria. A partir de 1966, un golpe de Estado siguió a otro, con solo breves intervalos de gobierno civil, hasta el regreso a la democracia en 1999.
“Zombie” se publicó originalmente como un álbum de dos pistas con una duración de 25 minutos y 24 segundos. Críticos musicales afirman que destaca como el más distintivo entre los lanzamientos políticos de Fela. La otra pista, “Mister Follow Follow”, es otra canción sobre la obediencia ciega a la autoridad y al statu quo.
“Fue su álbum definitivo. Fue uno de sus momentos más audaces registrados”, dijo a la AP Lemi Ghariokwu, colaborador de Fela durante mucho tiempo y diseñador de la portada del álbum. “Estaba muy indignado por las acciones del gobierno militar. Cuando estaba componiendo la canción, le preguntamos si iba a ser una canción de ataque directo, y respondió que sí”.
Hoy un elemento fijo de la cultura popular global, el zombi proviene originalmente de la mitología de África occidental y central, una figura habitada indefensamente por los espíritus de los muertos y bajo su influencia. Michael Jackson recurrió a la imaginería zombi para la coreografía de su video de “Thriller” en 1982.
Promesas incumplidas de prosperidad por la riqueza petrolera Nigeria alcanzó la independencia en 1960 y las expectativas eran altas, sobre todo por el descubrimiento de algunos de los mayores yacimientos de petróleo del mundo, principalmente en el delta del Níger. Para la mayoría de la gente, sin embargo, el auge petrolero hizo poco por mejorar sus perspectivas económicas.
Los gobernantes militares que tomaron el poder en 1966 utilizarían ese fracaso como pretexto para mantener su control, acusando al gobierno civil de corrupción y de malgastar la riqueza nacional.
Cincuenta años después, poco ha cambiado, según analistas. Los militares siguen teniendo un peso enorme en la vida pública nigeriana. Seis personas, incluidos soldados y agentes de policía, están acusadas actualmente de intentar derrocar al gobierno del presidente Bola Tinubu.
Incluso después de que terminara el gobierno militar, dejó como legado una clase política excesivamente poderosa y una falta de desarrollo, contra lo que Fela arremetía.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas de Nigeria, el 63% de los nigerianos vive ahora en lo que se denomina pobreza multidimensional: no solo con escasez de dinero, sino también sin acceso a servicios básicos, con una alta tasa de desempleo juvenil. El país enfrenta actualmente una compleja crisis de seguridad por grupos islamistas armados y bandas criminales que cometen asesinatos y secuestros generalizados.
“Fela en realidad se adelantó a su tiempo, porque parecía haber previsto el tipo de podredumbre y decadencia en que la clase militar dejaría a Nigeria”, afirmó el crítico musical Dami Ajayi. “Fela ya le estaba diciendo a todo el mundo que estos tipos que están aquí van a arruinar su país; no pueden permitir que un zombi esté a cargo de todo lo que los rodea”.
El logro de Fela se mantiene sin igual La publicación de “Zombie” trajo consecuencias rápidas y brutales para Fela. El gobierno militar envió 1.000 soldados a su residencia, un complejo que él había declarado independiente de Nigeria y no sujeto a las leyes del país, y lo incendió.
Su madre, Funmi Ransome-Kuti, una destacada activista, sufrió heridas en el operativo que derivaron en su muerte, y el propio artista también resultó gravemente herido.
“Zombie” fue prohibida en la radio, y hubo reportes de arrestos de personas que desafiaron a la junta al reproducirla en público, en fiestas o clubes, o en un altavoz.
Otros artistas nigerianos han intentado criticar los excesos del gobierno, en géneros como el reggae, el fuji y el pop, pero críticos sostienen que ninguno ha provocado el mismo nivel de confrontación. Las quejas de Fela siguen vigentes, pero la célebre tradición musical de Nigeria deja poco espacio para que la protesta alcance el éxito comercial y masivo.
Cincuenta años después, es difícil exagerar el impacto de “Zombie”.
“Las consecuencias de ese disco están bien documentadas, y no creo que nadie sea tan valiente como para criticar al gobierno de esa manera”, expresó Ayomide Tayo, crítico nigeriano de música y cultura pop. “La escala épica con la que Fela lo hizo no se ha replicado”.
FUENTE: AP