Un bebé de tan solo un año murió y su madre resultó herida, luego de que un barco de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago abriera fuego contra la embarcación en la que viajaban junto a otros inmigrantes desde Tucupita, en el oriente de Venezuela, hacia esa isla caribeña.
El bebé fue identificado como Elvis Santoyo, y su madre Darie Sanabria, quién está siendo atendida en un hospital de Trinidad.
A través de un comunicado, la Guardia Costera de Trinidad y Tobago asegura:
“Se utilizaron todos los métodos disponibles, incluido el uso del megáfono, la bocina del barco, el reflector y las bengalas, para tratar de detener la embarcación”.
David Smolansky, comisionado de la Secretaría Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, rechazó la versión de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, que justificó los disparos como una medida de defensa propia.
“No hay ningún tipo de amenaza que pueda tener esta isla con los migrantes, si bien todos los países pueden manejar sus políticas, esto es inaceptable”, dijo Smolansky.
La cancillería del régimen de Nicolás Maduro calificó este hecho como un “incidente”.
FUENTE: El Nacional