El Ursa Major se hundió el 23 de diciembre de 2024 entre España y Argelia mientras, presuntamente, realizaba un viaje desde San Petersburgo hasta Vladivostok, en el este de Rusia. Dos tripulantes murieron y otras 14 personas fueron rescatadas por embarcaciones de salvamento españolas.
Ha trascendido que el capitán ruso del Ursa Major dijo a las autoridades portuarias españolas, tras ser rescatado, que el buque transportaba piezas para reactores nucleares aptos para su uso en submarinos.
En una respuesta por escrito a legisladores de la oposición, el gobierno español escribió que el capitán del barco “confesó” que la nave llevaba “componentes de dos reactores nucleares similares a los utilizados por submarinos”.
La respuesta se incluyó en un documento registrado por el Congreso de los Diputados el 23 de febrero y del que informó CNN el martes. El documento ha sido consultado después por The Associated Press.
En el momento del hundimiento, el propietario del barco, la empresa estatal rusa Oboronlogistika, afirmó que el Ursa Major había sido saboteado. Sostuvo que tres potentes explosiones dañaron la embarcación justo por encima de la línea de flotación, en lo que la compañía describió como un “ataque terrorista”.
Oboronlogistika se creó al amparo del Ministerio ruso de Defensa y fue incluida en las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por sus vínculos con el ejército ruso.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP